Universo Perpendicular |
![]() El microcosmos de vega
(vega es la quinta estrella más brillante del firmamento. En el año 14.000 sustituirá a la estrella Polar como la estrella del norte debido a pequeñas variaciones orbitales en los equinoccios) |
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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Cosquillas para serios. Minutos publicitarios en el Universo Perpendicular. Los artistas tienen en Dublín ventajas fiscales. A lo mejor por eso hay tantos músicos callejeros. Buenos. Músicos de conservatorio tocando por todo Grafton Street durante el fin de semana. Dublin can be heaven There's no need to hurry Grafton Street's a wonderland And if you don;t believe me Que en mi cutre-traducción sería: Dublin puede ser el paraíso con su café a las 11 y el paseo por Stephen´s Green (un parque gigantesco, dicen ellos que el segundo más grande de Europa). Tengo muchas ganas de volver. Ahora que me doy cuenta. ¿Te vienes? P.S. Esto pasa porque hoy me ha tocado el canal "Viajar" y proponen una escapada de fin de semana a Dublín... y yo digo: dónde hay que firmar?? Fresas/ balsámico/zumo de limón/aceite de oliva/hierbabuena y albahaca/lechuga/jamón serrano/queso vuelta y vuelta Todo en un plato. Por este orden. Rápido rápido. Volver a aliñar. Servir. Comer. Relamerse. So easy. Receta de Jamie Oliver. Por si les parece poco festín: expriman en un colador fresas y hierbabuena, añadan el resultado a copas de cava (no muy llenas que se sale todo). Mézclenlo (con el dedo, incluso) y bébanlo bien frío. También de Jamie Oliver. Las fresas del super del barrio son caras y no demasiado sabrosas, pero oigan... con el acompañamiento ganan y hoy es fiesta!! Disfruten! P.S. La foto es el emplatado que hizo él. Ya saben, mi cocinero favorito: resolutivo, expeditivo, hedonista y eterno niño pillo. Tiene dos hijas, ahora, y les encanta ver los faisanes de papá comiéndose las fresas de papá. A papá se le cae tanto la baba con las niñas que permite a los faisanes darse festines de fresas (que aliterado todo no?) El otro día, un encantador estudiante del otro lado del charco se tomó la molestia de dejarme un mensaje en el que amablemente me comentaba lo harto que estaba de buscar en google biografías para un trabajo de la escuela y que le saliese yo. Creo que sus palabras exactas fueron “anda a la mierda”.Me hizo gracia. Si hubiese sabido que iba a volver por aquí probablemente le habría contestado que a lo mejor buscando bien podría encontrar algo. O a lo mejor no. Pero desde luego probando no perdía nada.En la universidad me enseñaron a buscar en google. Para que luego digan que no sirve de nada ir a la universidad. El problema es que las máquinas no “piensan” ejecutan tareas. Los robots pasan por las webs almacenando textos. Simplemente. Y calculan porcentajes de relevancia basándose en algoritmos. Ya. Eso hacen. Pero no “entienden” nuestro idioma (el humano, quiero decir). Hay una utopía que se llama “web semántica” y trata de resolver esto, buscando sistemas para que las máquinas “entiendan” nuestras secuencias de búsqueda. Y comprendan, por ejemplo, que si yo busco en google “caballos” quizá también podría estar interesada en documentos que hablasen de “yeguas” o si busco “paz” podría querer también cosas que tuviesen como tema “evitar la guerra”. Como de momento eso no pasa y las máquinas no nos entienden a nosotros, pero nosotros somos “listos”, podemos pensar y tratar de entender a las máquinas. Y buscar mejor. El caso es que por deformación profesional (supongo) me hace gracia comprobar cómo llega la gente aquí (es un tema que ya ha tratado David). Yo los divido en grupos: En mi “Top” de búsquedas graciosas/curiosas por diversos motivos están en esta última temporada (porque los contadores las van borrando): Y ya no les aburro más con este tema. Lo prometo. Me despido, no sin antes indicarle a ese muchacho que originó este post (cúlpenle a él) que para buscar biografías ponga “biografías” en google y cuando encuentre recursos como Buscabiografías se limite a escribir correctamente el apellido del individuo/a en cuestión. Y muchísmo mejor, dónde va a parar. La imagen son 3 logos de esos que hace google en diversas ocasiones. Shhh no se lo digan a nadie pero a mi me gustan esas variaciones del logotipo! Yo quería ir a un crucero por las Islas Griegas . O a las islas griegas a secas. O a Atenas . Vamos, a Grecia en general ... (como concepto) Voy relegando los viajes por culpa de este continuo presente en el que vivo, sin posibilidad de planificar más allá... Cuando el BOE da una tregua improviso una visita al norte, o cuatro días en el litoral patrio... Pero todo pasará, supongo, de algún modo u otro. En vez de ir a Grecia hemos ido a un griego , a comer. En el autobús azul y blanco. Ese autobús urbano que antes era granate y que pintaron en el año 95. Entonces yo llamaba “neveras” a los nuevos y él se reía sentado en aquel banco del matadero que ahora es piscina municipal y nosecuantascosas más. El tiempo ha hehco que me gusten los autobuses azules y blancos, y hace años que un moderno sistema GPS informa del tiempo que queda hasta la llegada de la siguiente nevera. Cómo avanza la tecnología. Fuimos en bus para beber Retsina blanco sin límites, y ese vino dulce que te ponen con el postre. No conocía el sitio. Y me gustó. Me gustaron sus ensaladas, el queso griego a la parrilla, el pan casi crudo pero calentito. El solomillo relleno de foie con boletus (deliciosamente indigesto para mi, pero qué demonios... un día es un día). El lechazo desmigado en pasta bric... Me gustaron los postres compactos y dulces (mmm mi pirámide de chocolate con espuma de café o ese bizcocho emborrachado con Cointreau), me gustó hasta el café, cosa que cada vez es más rara en los restaurantes. Y la decoración, y el ambiente, y las fotos de la fea pero atractiva Maria Callas, y sus ojos con exceso de raya negra, y su nariz grande, y su boca carnosa. Eran bonitas hasta las sillas, que además de elegantes, tenían la ventaja de ser tremendamente cómodas, como las mesas, grandes, amplias. Es caro, pero no tanto... Una se lo puede permitir mientras sueña con ese viaje a Grecia...Hay uno en Pucela y otro en Salamanca. Dicen que es una franquicia... así que quizá pronto nos pongan uno en la capital del reino, por si hay que celebrar algo... Feliz fin de semana, yo me voy a pasear este otoño castellano, fresquito pero agradable, a ver si me baja el foie (subo al Monte Montjuic para digerir la comida etc...) (La foto es la piscina infinita de un hotelazo en el Egeo... típica portada de las más famosas revistas de viajes) Los de Lindt siempre dispuestos a hacerme disfrutar, han rellenado chocolate al 70% de cacao con una deliciosa mousse de caramelo e higos. Miren, eso de que el chocolate es un sustituto del sexo siempre me pareció una estupidez. A veces quiero sexo y cacao. Y mordisquear una onza de este chocolate, dejar que una gota del caramelo se deslice por el labio inferior, recogerla con la lengua y con los dientes, notar como estallan los sabores en todas las papilas, los matices, dejar el cacao derretirse lento en la boca y apreciar como el sabor se va extinguiendo en la lengua pero guarda un resto en el cerebro... no tiene nada que ver con un orgasmo. Pero es delicioso. Hay muchos estallidos: el de los sabores en las papilas es otro. Y también les diré que a mi me parece obvia la mezcla de chocolate y canela, pero lo que no me parece tan obvio es el sabor final del producto (este no era de New Tree y no recuerdo la pastelería qué lo fabrica, lo siento). Ah, y por fin probé semillas de cacao a secas. Me pasa como con las del café: me encantan así también, a mordiscos. Pastoso, amargo, sabroso... No sé si se nota cuantísimo me gusta este producto! Oh dios mio, he sido nominada por David, desde su cama sin hacer para explicar mis consejos para ser un buen bloger. Qué jardín. Ojalá lo supiese (para hacerlo al pie de la letra). Pero no lo sé. Un blog es lo que cada uno quiere que sea, y supongo que las decisiones van tomándose ellas solas, por inercia. Yo empecé, ya lo he contado muchas veces, porque alguien me lo sugirió. Así que empecé en un espacio de Hotmail escribiendo unas cuantas tonterías creyendo que no iba a leerlas nadie que no las leyese ya. Luego el espacio cambió de aspecto y me impuso uno que no me gustaba y me mudé aquí. Y me enganché. Posteo bastante a menudo (ya lo sabéis), soy bastante pelma. Este universo perpendicular es como soy yo: a veces insoportable de puro cursi, a veces insoportable de puro banal, a veces absurdo, a veces algo en medio de esas cosas… Intento ser breve pero no siempre lo consigo (o mi concepto de la brevedad no coincide con el de mi hermana, por ejemplo). Intento no contar mi vida como si fuese el diario de una adolescente pero luego acabo haciendo justo eso demasiadas veces… Un desastre, vamos… No me hago “propaganda”, nunca enlazo mi blog en foros, sólo dejo el enlace la primera vez que comento en un blog, por cortesía, porque me parece justo que quien sea pueda saber (si quiere) lo que yo cuento por la Internezzz… luego ya solo pongo mi nick, porque no me gusta obligar a nadie a venir a comentar por cortesía o por reciprocidad. Intento no enlazar a nadie por compromiso, aunque me encanta enlazar a amigos y familiares (si se dejan ;) ) y no me gustaría que nadie me tuviese entre sus enlaces por esa razón. Yo leo lo que leo porque me gusta leerlo, cuando me apetece (casi todos los días). Comento cuando creo que tengo algo que decir o cuando no puedo evitar decir algo, aunque sea una idiotez, o a veces solo para saludar… Eso no es lo razonable ni lo lógico en este mundo virtual… así que no hagáis eso: hacedle caso a David y comentad con cuidado, poned vuestro enlace para que la gente que visite los blogs en los que escribís os conozca y se interese y llegue a vuestro blog y se forme una opinión y vuelva o no vuelva… Pero yo soy una romántica absurda e incurable y me gusta pensar que todos los que habéis llegado aquí y os habéis quedado un rato o varios ratos a leer estáis aquí por casualidad, por azar, por destino (el nombre es lo de menos), por algo. Y me gusta también que alguien busque en google “amy winehouse”, por ejemplo, y llegue aquí y encuentre lo que busca, y se quede a leer, y a lo mejor, dentro de unos meses, se acuerde y vuelva. Eso me emociona mucho y me parece razón suficiente para seguir colgando aquí mis post… Lo dejaré cuando me canse o cuando os canséis todos de leerme, lo que primero pase… Bah, si no tenéis blog haceos uno, es un juguete muy divertido (y contádmelo para que os visite). Ah y yo siempre respondo a todos los comentarios (y si no lo hice alguna vez fue por olvido) porque muchos comentarios son tan buenos que justifican un mal post mío, y porque yo soy así: respondo los sms y los mails en cuanto puedo, y los comentarios también, a pesar de lo que diga la Cosmopolitan... Vale, a ver si me centro: mi único consejo es: mantenedlo vivo o cerradlo... Ya sabéis, lo que hago siempre con los memes: os invito a todos los que pasáis y leéis y tenéis un blog (y a los que no, para eso están los comentarios), el que quiera que de sus consejos o sus opiniones o su forma de verlo… A mi me encantará leerlos!! La imagen la he sacado de aquí Duermo como un bebé. Esa es la noticia bomba. Después de años de remedios caseros y no tan caseros, negándome a los somníferos que te receta el médico porque me parece peor el remedio que la enfermedad, después de años de noches eternas de ojos abiertos todo se soluciona (por lo menos de momento) de la forma más tonta. Al final de la clase de Body Balance, (que “trendy” todo) hay unos minutos de meditación-relajación. Es algo que he hecho antes y suele dejarme tranquila y bien, pero no me ayuda a dormir. Solo a llevar mejor el insomnio desesperante cuando al día siguiente van a sonar los despertadores. Pero aquí se acompaña de una especie de música que nosotras dimos en llamar “el cuenco nepalí”. Son vibraciones graves que a veces se vuelen agudas, y que me provocan un sueño sorprendente. Así que le pregunté a la profe por el título de aquella maravilla y ahora lo pongo justo antes de acostarme, son casi 10 minutos. Y caigo redonda, como un cesto. Encima sueño más cosas, más claras y las recuerdo mejor. Mientras escribo esto hace más de una hora que me he despertado y recuerdo a la perfección y con todo detalle el sueño de esta noche, recuerdo una placita con adoquines modernos, una mujer arrastrando un carro, otra barriendo, y ella paseando a mi lado, como si fuésemos amigas íntimas, contándome sus secretos. Y recuerdo las palabras exactas de lo que me decía. Me resulta sorprendente, así que busco en google y resulta que este tipo de sonidos tratan de alterar ciertas ondas cerebrales y se usan para inducir la hipnosis. Ya no sé si duermo o estoy en trance, pero no me preocupa, porque quedan tres días, a estas alturas ya debería haber empezado la crisis brutal causada por la mezcla entre estrés y nervios, y mírenme, soñando con los angelitos... a pesar del estrés y los nervios. Supongo que dentro de un par de meses el efecto dejará de funcionar, como deja de funcionar casi todo, y volveré a mis andadas, pero y si funciona?? Y además... “que me quiten lo bailao” (o lo dormido) Por si hay algún insomne desesperado leyendo esto: “A symphony of brainwaver part 2” de Andrew Weill. Así se llama el milagro. Y si no lo encontráis, pedídmelo (ya saben: “pide y se te dará”) P.S. Hoy me han pasado el enlace al videoclip de K.O. Boy de Luis Ramiro (que toca el 29, para los que tengan tiempo libre). Yo, mientras, me voy conformando con el vídeo que me parece muy gracioso. Lo confieso. Soy Book Crosser (BC). Una de esas personas que libera libros en las junglas de las grandes ciudades y recoge otros libros liberados para leerlos, disfrutarlos (o no), y después dejarlos libres otra vez. Si juegas a este juego a lo mejor en el viaje te has cruzado con un libro “mío”. Es bonito. Jugar con el karma, el destino, las letras, las palabras y los libros. Me gusta jugar a juegos donde nadie pierde. Lo digo todo el tiempo. Un book crosser nunca pierde. Se inventa aventuras en la gran ciudad. Lo leí en El País de las Tentanciones. Me hizo gracia. Lo dejé estar al fondo de mi memoria. Luego Mercedes Milá. Después un reportaje en un programa de radio. Y dije: “voy a probar”. Me di de alta en http://www.bookcrossers.com , pero allí no soy vega. No quiero ser vega (por seguir jugando). Eso fue un sábado a medio día. Por la noche teníamos una cena de amigas. Y me llevé mi primer libro para liberar. Una aventura emocionante: buscar un buen sitio para el libro, uno bonito y adecuado. Como una partida de rol inofensiva. Y luego recoger otro. Uno que alguien puso en ese sitio. Como si fuésemos delincuentes habituales... O mejor: delincuentes debutantes. Debutamos entre risas. Me gustó. Luego leí. Seguí liberando libros. Jugueteando, toqueteando los dados del destino. Los libros que llegan a mis manos. Los que dejo en manos de otros. He decidido que a partir de ahora, cuando me vaya de viaje dejaré un libro etiquetado en algún lugar. Olvidado de mentira quizá en alguna cafetería, un banco de una plaza... Y trataré de recoger otros allí. Porque quiero que las palabras que tienen dentro recorran kilómetros y kilómetros y toquen a la mayor gente posible. Convirtamos el mundo en una biblioteca. Eso pretende book crossing y a mi me parece una buena idea. En Afganistán, Irak, Ghana, Tanzania o Etiopía también hay libros liberados. Si quieres empezar a jugar a este juego de rol tan sencillo, si quieres ser soci@ de esta biblioteca mundial, si te apetece probarlo: date de alta en bookcrossing.com, o dímelo y te daré en la mano un libro liberado, para que lo leas y cuando lo acabes puedas dejarlo en algún lado tú solo o acompañado, como hice yo... Pero deja una anotación para que podamos seguirle la pista... P.S. Veo que el otro día alguien estuvo liberando libros en diversas secciones de "El Corte Inglés" Me pregunto quién los encontraría y qué haría con ellos... Bonito del norte. Pescado con caña. Como en el anuncio. A la plancha y con tomate natural al lado. Simplemente. Una cosa tan sencilla solo se puede comer en temporada a la orilla del Cantábrico. El bonito que venden en la pescadería de debajo de mi casa no sabe igual. No se por qué pero no tiene ni punto de comparación: seco, insípido... y encima caro. Ahora se me hace la boca agua recordando las rodajas blanquísimas del grosor perfecto y el centro sabroso y fuerte. No es atún. Es bonito. Me gustan los dos, pero son diferentes y saben diferente. Si van a Cantabria tienen que ir a la Villa Santillana Es un restaurante estupendo, nada caro, donde hay que reservar cualquier día del año porque siempre está lleno. Mi hermana recuerda que allí comió las mejores chuletillas de su vida. Y eso dicho por una vallisoletana es mucho decir... Yo nunca sé que pedir. Nunca puedo decidir qué me apetece más. Este año me he tomado un tiramisú perfecto. Es dificilísimo comerse un tiramisú auténtico, lo tienen en muchísimas cartas, pero luego nunca es tiramisú: ni mascarpone, ni licor de café (o café y licor) ni nada. Sólo bizcocho y cacao espolvoreado por encima. Alguien sabe hacer tiramisú bueno?? Que me pase la receta ya!!. Es un postre italiano, de pobres: el pan que sobraba, el café que sobraba y la nata del queso que se hacía en casa. Restos. Para que luego digan que soy de gustos caros... mi postre favorito en el mundo es el tiramisú. Pero el bueno, claro. Como el que hacen en La Villa Santillana. La última vez que estuve (hace unos días) había unas jornadas de cocina francesa. Y una ensalada de queso y langostinos espectacular. Vayan. En serio. Seguro que les gusta. Y ya que están en Torrelavega visiten Santos. Es una pastelería de toda la vida. Hacen el mejor hojaldre que he tomado nunca. El hojaldre es una cosa muy delicada. Depende de las manos del pastelero, de los ingredientes y del clima. Parece ser que la humedad favorece el éxito (algo del vapor que se queda entre las capas). Será por eso que allí siempre está perfecto: en forma de tartas, polkas o pasteles. Aunque mis favoritas son las “torrijas” que mi madre siempre llamó “lenguas de gato” y que son jugosas y dulcísimas y pegajosas. Absolutamente irresistibles. Allí siempre está todo bueno. No suelen ser simpáticos, eso es cierto. Pero merece la pena aguantar el tono seco (luego dicen de los de la meseta...) Y no sigo con los helados de Regma porque ya he superado las calorías recomendadas por la OMS para todo el verano... Solo diré que llevan 75 años siendo los mejores helados de Santander, según dicen los lugareños. P.S. Me contó mi hermana (qué, se me nota que la echo de menos??) hace unos meses que a su jefa le encanta la playa pero siempre va al norte y luego se queja de que a veces se nubla. Dijo luego “yo no sé por qué no se va a otro lado” y al segundo añadió: “bueno, aunque yo creo que le gusta más comer que el sol...” Comer bien, se entiende. P.P.S. La foto es del diario montañés. Son bonitos del norte en una lonja. Es divertido ir a una lonja a ver subastar el pescado. Por lo menos a mi me gustó la experiencia. La de Santoña está bien... por seguir en Cantabria. Gazpacho de hierbabuena, pone en la etiqueta. Y la niña caprichosa se muere por probarlo. Con tantas ganas que se plantea la posibilidad de abrir el brick en el supermercado y darle un trago allí mismo, en medio del pasillo. Como una bulímica en crisis atacando la nevera. Pero la cordura y el autocontrol se imponen. La niña caprichosa mete el brick en el carro y saliva pensando: "quizá sepa asqueroso pero tal vez sepa buenísimo..." Es ajoblanco con hierbabuena. De bote. Y está bueno. No sé que opinarán los grandes chefs y “francamente querido, me importa un bledo”. Sé que huele refrescante, sabe refrescante y deja un refrescante y curioso sabor en la boca. Y que ayer me bebí dos tazas gigantescas. Hace muchos años que uso el mismo perfume. Por la tarde y por la noche. Pero ahhh por el día la cosa cambia. Ahí no soy tan fiel. Ahí varío mucho. Y sigo sin encontrar algo que reúna todas mis condiciones para las primeras horas del día. Pero eso se va a terminar. Porque he descubierto barfumería un nuevo concepto en el mundo de las tiendas de perfumes (perdonen siempre he querido escribir esta frase). Ahora en serio. Me gusta jugar a adivinar las “notas” de la “pirámide olfativa” de los perfumes y decir cosas como “pera” o “bergamota” aunque generalmente es difícil verificar si uno acierta o se equivoca. Y me molesta un poco que la venta de perfumes se limite a rociarte en las narices al entrar en “El Corte Inglés” o hacer comentarios generales como “es muy fresquita” o “es más fuertecita” (que algunas experimentadas sustituyen por “es más dulzona”) mientras te indican que en esta “fragancia” tienes el cofre con la crema hidratante. En Barfumería el personal sabe perfectamente de lo que está hablando. Y te ayuda. Aunque no tienen las marcas habituales. Y esa es la ventaja. Uno puede ir allí buscando algo concreto. Y pedirlo. Y meter las narices en los frascos, y llevarse una muestra a casa, y tal vez encontrar justo lo que busca. Pero de lo que no hay duda es de que si elige algo será difícil que se cruce a nadie con su olor por las aceras, en el metro o en cualquier lado. Yo me he enamorado de una muy rara muy rara. Pero es asquerosamente cara. No sabía el precio cuando la elegí... Algún día me daré el capricho. Pero de momento voy a seguir buscando algo más económico, también como una excusa para seguir metiendo las narices en los frascos y diciendo “sándalo” o “vainilla” o lo que sea. La “mía” (porque ya es mía aunque quizá nunca la tenga) no tiene notas de entrada medias y de salida... ya dije que es muy rara. Pero huele taaan bien. Tiene nombre de canción, de comedia romántica o de programa rosa. Pero es un sitio de tapas casi en la Plaza del Humilladero, en pleno barrio de La Latina. Corazón loco... sí, ahora lo entiendo. Vayan y diviértanse. No me dan comisión, se lo garantizo. Hay un sitio en Pucela que se llama “El Aire” y tiene una interesantísima carta de cocktails, batidos, cafés, tés y similares. Y tiene vigas de madera y un gato colgando de una de ellas. Y una decoración belle epoque, y mesas con nombre y rincones encantadores, y lavamaniles que parecen reliquias. Pero sobre todo tiene un ángel que cumple deseos. Funciona. Yo creo que funciona porque desear algo, molestarse uno en escribirlo en un papel y lanzarlo con fe a los pies de una figura con forma de angelote, casi garantiza que una tendrá energías suficientes para hacer lo necesario. Nadie pide, claro, acertar una quiniela de 15 a ángeles sin sexo. No es apropiado. Y en “El Aire” lo inapropiado chirría mucho. Una vez, hace tiempo, pedí aclarar una situación. Es curioso, lo pensé luego: pedí aclararla, no arreglarla. A veces las palabras que usamos (casi siempre las palabras que usamos) dicen más de lo que pensamos, más de lo que queremos. Igual que algunas miradas sorprendidas por casualidad. Pedí que algo se aclarase. Y se aclaró, me aclaré, porque hice lo necesario. Aquella tarde 5 personas escribimos nuestros deseos en hojas cuadriculadas de libretas de diseño. Mi hoja tenía el reborde azul. El bolígrafo era metalizado. Escribimos nuestro deseo con tiento. Pensando. Como si fuese algo de vital importancia. Doblamos las hojitas muchas veces, y antes de salir las dejamos caer con esperanza a los pies del ángel pagano. A las 5 personas se les (nos) cumplieron los deseos. No fue magia. Fueron ganas. Hay que querer hacer realidad los deseos. Sólo hay que querer de verdad. No tengo ni idea de vinos. Es algo innegable. No sé en que consiste el ritual de la cata, no sé si entra o no afrutado por ninguna pituitaria y no noto la barrica de roble o de cedro ni las notas de frutos rojos. Además no me gusta el tinto. Es un pecado, lo sé. No es necesario que nadie se eche las manos a ninguna cabeza, ya me encargo yo. Pero es que una tiene sus manías con las temperaturas de los líquidos, con las temperaturas de las cosas. Y eso no se puede evitar. Creo yo que no se puede evitar, que no seré capaz de apreciarlo nunca, aunque nunca es más tiempo que siempre. Nunca es mucho tiempo. A pesar de no tener ni idea de vinos y no apreciar el tinto, me encantan los vinos blancos. Casi todos. Sigo sin saber catarlos. Pero me encanta beberlos, que es de lo que se trata. Algunas diosas y yo llevamos mucho tiempo diciendo que hay que hacer un cursillo por lo menos para no hacer el ridículo en los restaurantes con “sommelier” chulito que trata de impresionar a mujeres guapas (nosotras, claro) que de antemano confiesan su total incultura en este aspecto. Un sommelier me dijo “nada, no te preocupes, yo tengo sinusitis crónica y nunca he conseguido sacarle más de 8 aromas a un vino”. Luego nos recomendó un blanco del Penedés que no me gustó particularmente, pero claro, yo no entiendo. En el restaurante los vinos no estaban clasificados en función del color, sino en categorías imposibles como “cool” “trendy” “classics” “new classics” y otras por el estilo en la que se mezclaban un lambrusco rosado con un tinto reserva de forma para mi incomprensible. Pero no era esto de lo que quería hablar. Es una “cosquilla para serios”. Un vino blanco para torpes en cata. No hace falta saber nada para notar que el "Viña Esmeralda" de Bodegas Torres sabe a rosas. A mi me gustó mucho cuando lo tomé por primera vez, me pareció original, curioso, interesante, aunque quizá un poco complicado de mezclar con ciertos platos. Me llamó mucho mucho la atención, así que investigué y resulta que ha ganado con dos cosechas consecutivas la Medalla de Oro Challenge International du Vin (Francia). No se lo digáis a nadie pero no me gusta el té. De ningún color ni variedad. Ni casi ninguna infusión. La única que bebo de vez en cuando es la de regaliz. Me recuerda cuando era pequeña y chupaba aquellos troncos, que se deshacían en hebras asquerosas. Pero a la mayoría de gente le encanta. Así que es un buen regalo (no el de hornimans en bolsas, claro). Hay sobre todo dos tiendas para regalar infusiones y similares en Madrid que me gustan: Tea Time (una al lado de Sol, en San Ginés y otra en Fuencarral que yo sepa) y Didharama (calle Lagasca). Tea Time permite a los clientes probar variedades de te y de galletitas para acompañar. Vende infusiones de todo tipo, con teína y sin teína. Los dependientes te dejan meter las narices en las latas (incluso te obligan a ello). Y para mi, poder oler las cosas es muy importante. Elijo las infusiones por su olor a pesar de saber de sobra que no seré capaz de apreciarlas. Me pasa un poco como con el incienso: casi siempre huele mejor antes de quemarlo. De todas formas Tea Time es una tienda muy bonita. Dónde todo va a un ritmo lento y tranquilo y cualquiera, hasta los que no comulgamos con la ceremonia, podemos encontrar algo que nos guste de verdad: la confitura de te y frutas es espectacular. Y las tazas... Otro día hablaré de mi fijación con las tazas (o tal vez no...) Didharma además de te y otras infusiones, también tiene café y deliciosas variedades de bombones belgas con cajas coloridas y extraños sabores. Así que me gusta mucho más. Siempre es un peligro entrar. Puede que me tengan que sacar de allí a la fuerza... Cada vez que compré algo en cualquiera de estas dos tiendas acerté. Y no fue más de lo mismo. Esto es por si hay algún rezagado en la adquisición de regalos para reyes... Y ya se acaban las Navidades!! Me han regalado una manteca corporal de lush. Lush es una tienda que debería estar prohibida. O ser gratis. Pero entonces no sería una tienda. Hay 2 en Madrid, yo siempre voy a la de Fuencarral. Entrar en lush es otra forma más de demostrarme a mi misma que soy capaz de controlar mínimamente todas mis compulsiones. No me dan comisión así que puedo decir que es cara y vende el rollo este de que no experimentan con animales y que todo es “natural” y muy políticamente correcto. Es carísima. Pero deliciosa. Me da igual donde lo prueben: todo huele de maravilla, tiene un aspecto precioso... Todo huele como si supiese bien y le da a uno cientos de ideas sobre como usar sus productos. Incluso para los que no tienen ninguna imaginación... hay una cesta de regalo de 32 euros indicada (como los medicamentos) para regalarle a alguien con quien te gustaría ducharte. También tiene productos para hombres, por cierto, y no hace falta ser metrosexual, ni ubersexual ni nada... Es la última de Woody Allen. Todo el mundo lo sabe ya. Me encanta Woody Allen. Aun recuerdo aquella noche de insomnio veraniego en la que descubrí una reposición de “Annie hall” y acabé despertando a todo el mundo a carcajada limpia... Vimos “Scoop” en versión original. Solemos ver las pelis en versión original. Por puro esnobismo. Resulta que los buenos actores son buenos actores no por lo que dicen, sino por como lo dicen. Y eso solo se aprecia en versión original. El doblaje está bien cuando no conoces el idioma, el doblaje está bien en las pelis de sobremesa de antena 3. Ahí sí. Pero hay muchos ejemplos de que, si se puede, es mejor leer algún subtítulo. Vi “Crueldad Intolerable” en inglés y me pasé la película llorando de risa, especialmente con la escena en el ascensor... Luego la vi doblada y no me hizo ninguna gracia. Pensé que quizá era porque ya me esperaba los chistes. Así que cuando la dieron vía satélite insistí en inglés: volvía a ser graciosa... Hay más casos... Fuimos a ver Scoop como fin a la guerra fría absurda. En inglés. En nuestro cine favorito, después de una cena en nuestro vip´s favorito, ese en el que presume de “tarjeta oro” y algunos camareros le miran estupefactos porque creen que realmente piensa que es especial por tenerla... Había una cola horrible , la sala estaba a tope. Y a los dos minutos olvidé que no estaba sola, a pesar del coro de carcajadas. En seguida me sorprendió la voz grave y preciosa de Scarlet Johanson, el perfecto acento británico de ese australiano... Hugh Jackman (y para que nos vamos a engañar su perfecta espalda, con la curvatura justa). Allen hace de mago de tres al cuarto, “splendini”, y de Watson de Scarlet, que es una Sherlock despistada con ayuda sobrenatural. Típicos chistes de neurótico de siempre... No se si es un thriller, una comedia romántica, una comedia a secas... Sólo que se me hizo corta, que disfruté, me reí, que se entiende perfectamente. Que es deliciosa. No se tampoco cuantas estrellas le ponen los críticos cinematográficos, nunca miro esas cosas. Todo el mundo dice que es peor que “Match point”. Yo me perdí esa en su momento, y espero con ansia la posibilidad de disfrutarla una tarde de domingo después de un sábado de baile y copas. Espero la posibilidad de disfrutarla tirada en el sofá, con todo lo necesario alrededor, vagancia, luces apagadas y buena compañía. Me encanta Pucela en SEMINCI. Parece otra ciudad. No me explico muy bien el proceso de transformación pero ocurre. Aunque quizá se deba a que nuestra “rutina” tampoco es la misma ese fin de semana: vamos a cenar al “Tinto Joven” de pie, apretados, rodeados de gente. Las copas de blanco de rueda se rellenan mágicamente entre guiños de lado a lado de la barra. Uno ve como le aplican el soplete a su comida, los biberones para la decoración... esas cosas y la incapacidad para renunciar a nada. Luego daikiri en “La Comedia” de nombre, decoración y ambiente muy adecuado. Es el mejor daikiri que he probado hasta la fecha. Esta es probablemente la única manera en la que bebo un ron que no sea Santa Teresa (pero que pija que soy...). Aunque el ron miel es otra manera. Si se trata de ron miel... Café Berlín. Es un sitio que me gusta a todas las horas del día. Iba con él a tomar café en la mesa de la ventana, iba a verlo los jueves y sonaba Purple Rain cantada por Prince y yo hacía eso que había que hacer. Nos tomábamos infinitos martinis los sábados de chicas y bromeábamos con los que pedían “café bombón” a las 12 de la noche, a la salida del Calderón, con las galas de ir al teatro. Bailaba “rock and roll” con la falda de pin up y la torpeza de los tacones excesivos. Terminábamos la ruta de lorencitos en su caseta tropical de fiestas a la que volvíamos por la noche a incumplir las ordenanzas municipales apoyados en uno de los muros de la catedral. Esa que iba a ser la más grande de Europa pero se quedó a medias porque Juan de Herrera se marchó a construir El Escorial y luego se murió dejándonosla manga por hombro. En realidad Pucela es una ciudad con muchas posibilidades. Muy buena para ir de visita, y para salir de marcha. Eso lo dice todo el mundo... así que será verdad. Y mira que nosotros somos muy secos y recios... Aunque parezca mentira por este post, SEMINCI es un festival de cine. Y se proyectan pelis bastante interesantes y ganan la espiga algunas que no entiendo. Quizá mi mejor programa de radio fue aquel en el que me tocó el tema estrella: la Semana Internacional de Cine. La espiga de Oro de este año fue para Optimisti de Goran Paskaljevic, que se estrena oficialmente el viernes que viene... Mi recomendación: Rubén Alonso, director pucelano con varios cortos interesantes. Veamos si tiene suerte y en unos años le hacen homenajes y sale en el telediario... Entonces podré decir con suficiencia: “ya os lo advertí”. Estreno nuevo tema. Se llama cosquillas para serios por la canción de Sabina "Jugar por jugar": Sugiero que el más triste de los presos Propongo corromper al puritano, Nada de margaritas a los cuerdos, La vida no es un block cuadriculado Se aconseja dormir a pierna suelta La rana esconde un príncipe encantado, Y jugar por jugar Conviene entrar penúltimo en la meta Por qué no doctorarse en cremalleras Hacen falta cosquillas para serios, El título no es muy descriptivo del nuevo tema: sugerencias, "tentaciones de diseño" o "tentaciones a secas": tiendas, bares, restaurantes, sitios... o cualquier cosa que se me ocurra sugerir. Las sugerencias, ya sabéis, son esas cosas que uno debe escuchar sabiendo de sobra que puede no hacer ningún caso... La canción me gusta. Mucho, desde la primera vez que la escuché. Me pone de buen humor. Empieza con un "sugiero..." |