Universo Perpendicular |
![]() El microcosmos de vega
(vega es la quinta estrella más brillante del firmamento. En el año 14.000 sustituirá a la estrella Polar como la estrella del norte debido a pequeñas variaciones orbitales en los equinoccios) |
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Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2008.
La mascarilla de karité en el pelo. No sirve de nada. Pero le encanta. Me he hecho “pseudo experta” (como manda la ley básica del periodismo: no saber casi nada de algo pero que parezca que sí) en manga porno japonés animado, osea en “hentai”, que es como parece ser que se llama. Para mi, el género prueba que la represión conduce directamente a la perversión. Una legislación que prohibe mostrar vello púbico termina conduciendo a que los personajes no tengan vello púbico. Y así sucesivamente. Mi primera experiencia fue heavy metal: una minisereie de 4 capítulos de una familia que si la pilla un asistente social no deja títere con cabeza (o pide la baja por depresión). No me tengo por fácil de alarmar, pero oigan, escuchar ciertas frases dichas por una niña a su padre consigue revolverme las tripas. Después descubrí que está el hentai fantástico con diablesas a las que venderle el alma a cambio de un placer casi infinito, y colas/rabos multiusos.Internados con disciplina sado-maso dirigidos por ninfómanas irredentas... Pero mis favoritas son esas con la estética de Benji y Oliver, de chicos guapos y chicas guapas e inocentes a las que les da vergüenza (siempre dicen “me da mucha vergüenza”) y se sonrojan, aunque todo parece pura pose porque dura un suspiro (literalmente). Todo divertidísimo, como están comprobando. Una puede terminar un concierto de Cifuentes teorizando sobre manga-porno con dos desconocidas. ¡Con lo que hubiera vestido una conversación sobre la sandía transgénica sin pepitas y si es publicidad engañosa que en los tico-tico ponga sabor sandía o eso favorece a la fruta en cuestión...! El otro estreno hablaba de 9 velas, yo creo recordar que velas, aunque ILSA opina que eran puertas, pero las puertas no se encienden sin avisar...En fin, lenguas que resucitan saboreando canela, enredaderas de menta. Aire flamenco producto de la escucha insistente de Camarón, de la vuelta a las raíces. Quiero volverla a escuchar, por supuesto. Esa de las velas/puertas que se encienden/abren sin avisar y que parece que no pero saben donde van... Es el segundo (y último día) que estoy en un ordenata con sonido. Así que estas dos jornadas de trabajo están siendo bastante seda. Sin presiones. A mi ritmo. Y nunca mejor dicho. Así trabajo bien, rindo. O como sea. Me enchufo a Central Musical y revivo conciertos históricos e inolvidables, o escucho esos que me perdí por causas ajenas a mi voluntad. Venía en el coche pensando que no sabía si volver a insistir en mis temas recurrentes (ya saben, cielos de bellos colores, amaneceres salvajes, lunas que se encogen hsta ser un trozo blanco de uña, el toque cursi...), o incumplir mi promesa y lanzarme a la yugular de Rajoy, Elorriaga, alabar a Almudena Grandes por sus juiciosas (en mi nunca modesta opinión) palabras en El País... y entrar en la harina de la campaña ahora que ya está (casi) todo el pescado vendido. Pero al llegar se me han juntado el hambre con las ganas de comer: los "orgasmos modernos" de Alex Martinez que empiezan su paseo por los blogs del mundo en el de Victor Alfaro , con un concierto de Leo Minax en el Buho Real en el que canta "Huellas Borradas" de Diego Vasallo. Y aquí estoy: con mis chismes ortopédicos en las manos, tecleando a paso de burra, los cascos puestos. Pensando a ratos en la ironía de la "canción que da título al segundo álbum del cantautor catalán afincado en Madrid". Pensando en los tópicos, típicos, en las diferencias entre ironía, sarcasmo, incredulidad, cinismo y hartura. Riéndome supongo, disfrutando de la letra de Alex. Para un segundo después empezar a escuchar "Huellas Borradas" con ese aire que tiene siempre Vasallo de soledad urbana, pasada por el tamiz del cine negro y la novela negra, y el negro de la brea. Revestido de la "saudade" y el ritmo de Minax. Su elegancia. Una canción tan melancólica que me hace sentir bien. Viva. De verdad. Vagabundeando por la tristeza con mis pies pequeños y la sonrisa a pesar de los dolores. Taxistas que se parecen a Tom Waits. Y yo subida en ese taxi. Viajando por la ciudad de noche, una ciudad quizá desconocida y gigantesca, una de paso. Días a ras de suelo y huellas que se borran. El embrujo de la música. Este sábado Quique González viaja a Pucela para hacerme el primer regalo de cumpleaños. Con cuatro días de adelanto. Él no lo sabe, claro. No tiene ni idea. Sus últimos discos salieron en Marzo y ya empezaba a echar de menos su paquete con lazo. Hablando de regalos musicales: insisto. Vayan a donde Alfaro, empiecen el paseo que les propone Alejandro Martínez, a ver si dentro de 13 días llegan al final con ganas de comprarse el disco. Escuchen "orgasmos modernos" y luego ténganlos clásicos. Ya saben que es tendencia juntar lo clásico con lo moderno. Se llama vintage (que lo he leído en el vogue) Disfruten! Me saca de mis casillas. Y punto. La ley del embudo es esa que dice: lo ancho para mi, lo estrecho para ti. Es esa por la que tú te permites a ti mismo cualquier tipo de comportamiento y en cambio exiges a los demás un grado de exquisitez que no se aproxima ni por asomo a la que practicas. Me cabrea y me ofende. Se basa en ese principio por el que la gente la mayor parte de las veces prefiere callarse la boca para no liarla. Y oye, cuando uno decide sacarse el embudo de la garganta, hartito de parecer una oca de las de hacer foie, siempre está ese bobo que se sorprende y tiene la infinita desfachatez de decirte: “hay que ver como eres”. Y es justo en ese momento cuando yo personalmente trago saliva y me callo todas las veces en las que pude haber dicho “hay que ver como eres” y no lo hice. Eso si soy capaz, claro. Y tomo nota, y obro en consecuencia. Arrieros somos... P.S. Esto es de hace tiempo. Un día que andaba yo muy cabreada. Creo que se nota. La ley del embudo es una de las cosas que más me molestan en el mundo. Porque es la ley del egoísta venido a más. Del que nunca, jamás, bajo ningún concepto se pone en el lugar de nadie que no sea él mismo. Ahora no estoy enfadada. Pero lo he leído y mantengo cada cosa Nota: Este era el post original. Del último día de marzo de 2007. Escrito para una especie de compañero de trabajo (por llamarle algo). Pero ayer fue el día de la recurrencia a las frases hechas y la total falta de originalidad. Y podría insertar aquí el título de un poema. Y unas páginas de una novela. Pero eso vamos a dejarlo para cuando quede demostrado el movimiento. Porque los test en laboratorio siguen dando fallos. Y podría escribir sobre la derrota del Madrid pero los del Barça sabemos de sobra que la procesión va por barrios. Así que yo me callo. Y seguro que debería recomendarles la maqueta que Menso ha puesto gratis a nuestra disposición y que disfruté ayer antes de comer, pero su web está en obras y yo no sé si tengo permiso para poner el enlace (MensO, si nos lees manifiéstate) También habría que dirigirles amablemente a la tercera para escuchar la segunda de Alex, osea “Primero” (pillan el tronchojuegodepalabras?) Y seguro que podría contarles la sensación de llegar a casa y su piel caliente y su cara de preocupación. En fin, hay doscientos post posibles esta mañana. La luz nos coloniza por las ventanas. Suena el teléfono, recibo un mail. Nadie duerme esta mañana de jueves. Tengo muchísimo sueño. Francino me susurra en la radio y pienso que pagaría por irme a cenar con él. Y sus ojos pequeñitos y sus eses que cosquillean y burbujean como su sentido del humor. Otro mail. Definitivamente esta mañana nadie duerme. Buenos días. Buen día. Minutos publicitarios en el Universo Perpendicular. Vengo de tomar el segundo café de la mañana. Y ha sido literatura. La camarera es una chica dulce y tranquila. La mujer que está antes que yo en la cola se ha maquillado esta mañana y deduzco que nunca lo hace porque la camarera alaba su belleza subida de hoy. No sé como derivamos hacia el amor. Y ella dice: "yo llevo 14 años con mi marido y a veces le digo que si no nos podíamos haber conocido ahora. Me hubiera gustado picotear". Tres mujeres desconocidas contándonos las vidas. Así sin más. Para nada, por nada. Porque sí. En un sótano de un edificio de oficinas. La vida gris encontrando los resquicios. Yo recuerdo el asiento trasero de un Renault fuego, un Clio con un motor de fórmula 1 que corría que se las pelaba. Y me doy cuenta de que hemos aprendido demasiado bien a leer entre líneas. A saber de qué va el rollo. J. ha firmado su paz particular conmigo. Tomando café. Sin decir que me perdona y me bendice. Pero lo sé. Seguro. Se ha cansado de mirarme con odio africano porque aquella vez le dije que me parecía una aberración permitir a cualquiera tener armas de fuego. Y dijo "quien quiere matar, mata". y dije "vale, pero que le cueste lo más posible". Y ya no dijo nada más. Hoy se ha bajado del burro como si no se bajase. Pero le he visto bajarse. Iremos a comer fuera. Beberé blanco y volverá a decir que soy demasiado fina para ellos. Tendrá razón. Pero nadie mencionará las armas, la política o cualquier tema espinoso. Volveremos sobre los coches clásicos, los condensadores de fluzo o los diálogos de Los Simpson. Pero el café de después lo compraré en el puestecito del sótano. Donde ella dirá algo que importe, como si no lo dijese. Para que yo pueda subir en el ascensor con la mirada plácida. Mi padre ha sido por primera vez interventor de su partido. Es un jubilado feliz que charla conmigo la madrugada del viernes en el sofá de su casa sobre los estudios científicos y la genética de la felicidad, y que dice que lo único que le preocupó fue saber que yo iba al médico, pero que ahora, sabiendo que no es nada aunque duela, todo vuelve a estar bien. Es un hombre encantado de llevar su tarjetón en el que pone interventor . En un colegio electoral que va a salir en la tele, porque experimentalmente envía sus datos en tiempo real. ------------------------------------- 20:18 Salen los sondeos a pie de urna. Los sondeos a pie de urna nunca aciertan. Hago zapping agresivo. En la radio solo la SER. Ya hablan de necesidad de renovación en el PP. Demasiado pronto, pero de algo habrá que hablar mientras empiezan a salir datos sobre 1% o 2% del voto escrutado. Forges avanza el chiste de El País de mañana y llama a Aznar "pulseritas melenero". Molan las viñetas de Forges. Les dejo en paz hasta que haya resultado. Yo voy a seguir divirtiéndome. ----------------------------- 23:04 90,2% del voto escrutado. PSOE 167 / PP 155 IU se hunde. Así, en caliente, sin análisis (ya saben que eso se lo dejo a los analistas). España no es de izquierdas. Esa es la conclusión más evidente para mi. IU en los infiernos por el voto útil (y por el inútil). El PP mejorando sus resultados después de una legislatura en la que han demostrado que son retrógrados, clasistas, poco solidarios con los que tienen menos que ellos (brutales las palabras de Aznar), y más preocupados por el poder que por el bien de esa España que tanto dicen preocuparles. Llamazares se marcha, Rajoy probablemente intente quedarse. Toda la cúpula del PP intuye que este es el camino: seguir haciendo el ambiente irrespirable para conseguirlo en las próximas. Y nosotros (las personas normales) no podemos tener ni un poco de paz. Pero sí un gobierno de centro, que es, desde luego, mucho mejor que uno de derecha (por lo menos para mi) "He visto tus rizos saltar allí delante, pegada al escenario". Cuando Quique canta se me hacen los tirabuzones. No sé que pasa. Ha sido un finde estupendo. Con los chismes en las muñecas. Lesionada para el aplauso. Recibiendo regalos adelantados. Al entrar me dio un vuelco al corazón porque me acordé de mi abuelo. La última vez que comí con él fue allí y´la última vez que comí allí fue con él. También celebrábamos un cumpleaños. Y se puso morado de jamón del bueno. Mi abuelo comió ratas en la guerra y eso le convirtió en un hombre capaz de apreciar cualquier cosa y de disfrutar con las delicias. Con sus ojillos azules-grises brillando como los de un muchacho travieso. Después la tarde de paseo, correr a casa a cambiarnos para el concierto. La historia de la canción duró un rato, se hizo importante con el paso del otoño, con el poso del otoño en los recuerdos, cuando nos es posible comprender que algunas personas nos cambian solo con rozarnos, con dejarnos entrar de forma provisional en su vida, con dejarse pasar por encima. Me encantaría decirles que soy una valiente. Que soporté el EMG como una campeona. Que resistí las agujas con estoicismo. Pero no puedo. Porque no hay agujas y no duele. Es raro, simplemente. Unas descargas que aumentan en intesidad y te dejan el brazo tonto. Completamente soportable. Así que ayer me cogí el día libre sin que hubiese una necesidad estricta. Pero bien mirado... después nos fuimos a pasear por la Castellana en un día delicioso de primavera. Me tomé un cortado en manga corta (qué redundante) en una terraza del Paseo de la Habana. Luego ese risotto delicioso y un tiramisú que no era tiramisú por muy optimista que quisiese ponerme. Y yo conversando amablemente con la chica del GPS. Hoy es mi cumple, como ya habrán deducido "en episodios anteriores". Así que estreno cosas, hace un día precioso (como manda la ley no escrita), y he recibido ya toda la información del finde rural/urbanita. Hay una fiesta de disfraces el sábado. Una fiesta temática. No se lo digan a nadie pero Inés, Sonia y yo vamos a ir de "Los Ángeles de Charlie". Reciclando las dos pelucas del Cabaret del bajo relieve, y añadiendo una pelirroja que no sé de donde ha salido. Como todos quieren ser Charlie (jijiji) hemos decidido incorporar un megáfono para que cualquiera, a lo largo de la fiesta, pueda decir "¿Cómo estáis ángeles? Y nosotras responderemos "afirmas o preguntas" en honor a mi tía y luego pondremos la pose típica. Ya nos hemos reído muchísimo con la fiesta de disfraces y ni siquiera hemos decidido si somos los nuevos o los viejos ángeles... El finde promete tener todo lo que quiero, como si el genio de la lámpara no necesitase oirme pedir los deseos y los cumpliese automáticamente. La vida, definitivamente, puede ser maravillosa. Y que dure... que nos dure mucho! P.S. La foto es de la piscina semiclimatizada en la que ME PIENSO BAÑAR haga como haga. La "empresa" organizadora del finde rural/urbanita/oscreeréisqueesoeselcampo mandó un mail a todos los asistentes. Uno completísimo desvelando la sorpresa, con momentos grandes como ese en el que nos ponía el enlace a un calendario para que fuésemos tachando los días que quedaban. Y yo respondí desde el cachondeo quejándome amargamente porque no nos adjuntaba el grupo sanguíneo de todos los asistentes. En contestación he recibido esto: Me alegra mucho que la informacion te haya sido satisfactoria. En lo referente a tu consulta sobre el grupo sanguineo tengo que decirte que por supuesto que HIPJOPER S.A. considera esta informacion de vital importancia (somos una empresa seria) pero desgraciadamete el Organismo de Regulacion de la Informacion Transmitida por Internet ( O.R.I.T.I.) lo prohibe en el articulo 19 de su codigo mailistico . cito textualmente: Por cierto, creo que la palabra internaustico no existe pero ¿a que queda de puta madre? Pues eso... Los ángeles de charlie seremos definitivamente setenteros. Tenemos gestionadas unas gafas absurdas a más no poder. He sido premiada con la peluca pelirroja. Ayer fue un día estupendo pero ahora tengo una resaca de campeonato, agravada por la noche en vela. Mi cara está verde (ah la edad...). Así que parece que seré un angel de charlie minutos antes de entrar en la clínica de rehabilitación (nou nou nou), porque esto no lo arregla ni channel... Pero ya saben lo que dice Sabina sobre ir sin dormir al currelo. Y ya saben lo que digo yo en estos casos: "que nos quiten lo bailao" Por cierto, aunque desaparezca el finde y desde la magia de Internezzz, el sábado este universo perpendicular recibirá una visita que les aconsejo. Vengan un ratito y disfruten... Y como blogia tiene estas cosillas... por si no funciona el reproductor: tenemos plan B (pincha, no seas tímido) BARCELONA - 14 DE MARZO - LUZ DE GAS (BARNASANTS 2008) Les dejo una de los ángeles. En negativo, claro, como las cortinillas de la serie. Yo creo que estamos ideales las 3. Mi silencio de estos días no se debe a unas idílicas vacaciones. Se debe más bien a una gripe. De las gordas. Con fiebre de romper termómetros. Hoy estoy mejor. Mejor no es bien. Pero es algo. Mañana tengo que ir a trabajar por narices, no puedo quedarme en casa porque es previsible que tenga que pasarme un mes entero de baja. Y no puedo permitírmelo. Así que he derrochado mis vacaciones sudando la fiebre y bebiendo zumos y caldos. Cancelando mis planes para estos días. Pater anda con su tabla encerada haciendo virguerías y poniendo a prueba su brazo izquierdo. Vuelve mañana y yo tengo taantas ganas de verle como si hiciese siglos que se fue. Cuando estoy griposa me pongo absurdamente mimosa (mucho más todavía que de costumbre) tanto que me dan ganas de abrazar a la hormiga simpática del hormiguero y digo "es muuuy mooona" y pongo carita de cachorrillo, probablemente la misma que hace unas horas cuando he visto al encantador de perros (un temazo este programa, por cierto) curar el estrés post-traumático a un labrador precioso y buenísimo... Desgraciadamente el arzobispo de Pamplona se encarga de devolverme las ganas de pelea. Pero es la hora peligrosa de la fiebre y hay "ronda relámpago" de llamadas y Sonia se ofrece a traer caldo y a visitar enfermos, y el manos libres me permite hablar y hablar, bien tapada bajo el nórdico, sobre temas variados e intrascendentes. Y pienso que vale, son un asco de vacaciones, pero podrían haber sido muchísimo peores. Infinitamente peores. Y también pienso que ya me estoy hartando del dolor permanente y el malestar permanente y de que en mi agenda haya más fechas de consultas médicas que de otra cosa. Así que, a quien corresponda, le pido (suplico si es necesario) que me deje estar sana como una manzana. Ya. Dice el Arzobispo de Pamplona que hay que morir como Cristo, sin tratamientos paliativos. Espero por el bien de su alma que el Ilustrísimo Arzobispo (o como demonios sea el tratamiento) no haya tomado en su puñetera vida ningún tipo de medicamento de ninguna clase. Porque si no, quizá, llegado el momento, su dios le considere un incoherente y San Pedro le de con las puertas del cielo en las narices y lo envíe al infierno, a arder en las llamas de belcebú, por mal bicho. A veces me gustaría creer en el cielo y el infierno para consolarme pensando que a estos seres les llegará su merecido tarde o temprano. Resulta que Chantal Sébire tenía un tumor incurable, mortal y dolorosísimo. Y no era una iluminada que pretendiese pasar por profeta o por líder espiritual. Lo único que quería era evitar sufrimiento innecesario, y a Chantal Sébire había dejado de hacerle efecto incluso la morfina. Hay que ser muy cruel y muy insensible para aprovechar el sermón de las siete palabras e insultar a una muerta. Hay que ser muy cruel para comparar lo excepcional de la pasión-condena a muerte novelada en la Biblia con lo cotidiano del día a día de cada uno de nosotros. Hay que ser muy cruel y muy mal bicho, me parece a mi. Y quizá sea eso también lo necesario para que lo nombren a uno Arzobispo... Y sí, estoy a favor de que se regule la eutanasia, y estoy a favor de que se modifique la ley del aborto y se deje de criminalizar a las mujeres (y de decir idioteces sobre trituradoras de fetos) y de que se experimente con células madre/padre/hijo/tio/sobrino. Que se experimente para beneficiar a los seres humanos y evitarles sufrimiento, y alargarles la vida si quieren, y hacerlos lo más felices posibles. Porque creo que todo acaba aquí. Creo que todo lo que tenemos es esto, y quiero que todo el mundo lo aproveche, lo disfrute, lo exprima lo más posible. Y no entiendo cómo cualquier dios puede preferir que suframos a los tratamientos paliativos... así que... el arzobispo de pamplona que diga misa, literalmente. Para que sólo tengan que oirle los que quieran. (la última vez que esuve en un "oficio religioso" alguien sentado a mi lado jugaba a nosequé con el teléfono móvil...) Ah, por cierto, este arzobispo es el mismo que animaba a votar a la extrema derecha -¿Lo ves? ¿Qué te había dicho? Que se iba a romper. Si ya sabía yo que se iba a romper. ¿Y ahora qué le decimos a tu hermano? - A mi hermano no le vamos a decir nada, ni a mi hermano ni a nadie. esto es un secreto de los dos, ¿¿me oyes?? - ¿Y Marta qué? Se ha enterado de todo, ¿no vés que está ahí al lado? - Ya la veo, no soy ciego, lleva todo el día siguiéndonos como si fuese nuestra sombra - Y no la hemos hecho ni caso, como a las sombras de verdad - Es una chica. Las chicas son un rollo, se ponen vestidos y se peinan - Pero Marta no se ha puesto un vestido en todo el verano y tiene un nido en la cabeza. Que ya lo dice mi madre, que la hija del madrileño tiene un nido en la cabeza - Esto también lo estoy oyendo, ¿eh? he visto cómo lanzábais el reloj, he visto cómo se rompía, y os estoy oyendo meteros conmigo. Y como sigáis metiéndoos conmigo vais a ir al hermano de Jonathan. - Va, Marta, no te enfades, que ya no nos reímos más de ti ni de tu pelo, pero no se lo digas a mi hermano - A ver es que parecéis idiotas: ¿por qué tiráis el reloj bueno por el acantilado? - Porque dice el anuncio que es irrompible y que resiste al agua y los golpes y nosequé de las atmósferas que dice mi padre que las atmósferas es eso que hace que te duelan los oídos cuando buceas. -Pero no es verdad que resista - No, no es verdad. Teníamos que haber hecho caso a mi madre, con el rollo ese de que los anuncios siempre mienten. Para mi madre todo es publicidad engañosa y vacíos legales - ¿Qué son los vacíos legales? - Que la gente roba mucho dinero y no va a la cárcel, va a una playa de película y se toma esas bebidas con sombrilla -¡¡Ah!! -Oye, y no estaría en garantía ¿no? porque a lo mejor te lo cambian por uno que no esté chafado -Pues tu madre dirá lo de la publicidad engañosa pero mi tía siempre está con que la garantía nunca cubre lo que se rompe, así que no creo que lo cubra todo... porque se ha roto todo... Entero. -No, no creo que lo cubra todo, además nosotros hemos tirado el reloj desde aquí arriba contra las rocas, eso no es como si se hubiese roto solo. -Ya, pero lo hemos tirado por lo que decía el anuncio. - Bueno, qué más da. Nos van a castigar cuando se enteren, vamos al kiosko a comprar unos polos de los grandes y a ver si mañana hace de playa y no nos pillan, que si no me parece a mi que entre el tiempo del cielo y el del reloj nos hemos quedado sin vacaciones hasta el año que viene. Nombre y adjetivo. Un juego de palabras que titula el nuevo de Ivan Ferreiro y como siempre con Ferreiro el disco ya tiene historia en mi vida. Historias. La primera canción me la puso mi hermana con un pasillo de por medio. Un pedazo, apenas un poco, de ruido electrónico. Yo barría el parqué y no hice demasiado caso. Luego, un amigo me mandó por mail un adelanto del disco como regalo de cumpleaños. Una canción completa ("Toda la verdad") y pistas por SMS. Y más tarde, poco más tarde, la "canción húmeda" compuesta a medias con Leyva. Toda esa electrónica inquietante como un líquido denso. Y él alrededor. Él y sus trampas que no son tramposas, en las que caigo a sabiendas. Jet Lag podría ser una broma para dos pero es una broma sólo para mi. Me río con la exactitud de la teoría de la atención selectiva. Jet Lag es una determinada forma absurda de hacer las cosas y una receta infalible para que nada importe nada. En su punto justo. Ivan Ferreiro es un tipo raro, parece un tipo raro. Hace música inquietante e importante. Importante en el sentido más personal de la palabra. Importante para cada uno de sus "fieles". Guiños a Quique González. Atmósferas. Lo de siempre: esa voz que no sé qué tiene, esa forma de cantar. Tan rara. Kilos de insatisfacción. Rocco Sigfredi es una canción clásica. O pura modernidad. No sé qué dirán los críticos. Yo sólo soy público. Público de todos o nadas. Rocco Sigfredi es TODO. Es una canción que lo dice todo. Es poesía de andar por casa. Es el lado no obvio de lo obvio. Hay también en este disco una especie de vals, una visión de eso que cuenta "vestida de domingo" pero con un bolígrafo deslizándose por papeles mientras alguien, no sé, por ejemplo, duerme una siesta al lado. Juegos de palabras que nombran la realidad haciéndola más de verdad. O más tangible, puede que más presente o tal vez solo evidente... Me han regalado una entrada para uno de sus dos días de triunfo en La Riviera. No lo intenten, están agotadas. Pero se lo contaré. Es una promesa. Una que vale algo. Ayer hizo algo muy pequeño. Minúsculo y perfecto. Algo que me tiene desde entonces con la sonrisa tonta. Probablemente este estado de "reatontamiento" me dure varios días. Nunca supe y sigo sin saber cómo lo hace. Qué don tiene para las cositas pequeñitas. Los detalles decisivos. Lo pequeño termina siendo enorme y fundamental en estos casos: para bien y para mal. Eso hago ahora. Repaso en mi cabeza eso tan pequeño que hizo y que de pronto es tan grande. Enorme. Tan grande que me coloniza entera la caja torácica y no me deja respirar. No son mariposas en el estómago. Enamorarse, estar enamorado, querer así a alguien, el "ahora que..." de Sabina, no son mariposas, es un globo hinchándose dentro, ocupando el sitio de todas las vísceras. Tomando todas las decisiones. Es sencillo, después de todo. Querer a alguien tanto es sencillo. Lo inevitable, lo que no depende de nosotros. Como el proverbio chino. Es primavera. Oficialmente o no, diga lo que diga el termómetro, para mi ya es primavera. Lo de ayer fue definitivo. Otra vez definitivo, como cuando señalaba mis deditos helados en septiembre, como cuando aquel jacuzzi era la excusa y todo empezaba a tomar forma y cuerpo. Dejaba de ser lo espeso e inconcreto del cortejo o lo que sea. Han pasado 6 meses. Volando. Tiras y aflojas, idas y venidas. Segundos en los que pensé que lo mejor era rendirse. Puede que milésimas de segundo. Días enteros de absoluta, completa, plena felicidad. Cursi, rosa algodonosa. Días perfectos que se sucedían unos a otros. Han pasado casi 6 meses y notar el globo hincharse tan enorme dentro de mi me parece sorprendentemente delicioso. Pero él no sabe. No se hace una idea aproximada de lo importante que fue para mi lo de ayer. No quiero contárselo. No voy a contárselo, me lo voy a guardar. Y me paro a pensar. Me gustaría que él tuviese también un globo dentro, y una cajita secreta para guardar cosas bonitas y puede que muy tontas. Me paro más. Estoy así, así de eufórica, de desequilibrada, de serotonínica, porque sin querer, me enseñó un trocito del globo, y abrió sin darse cuenta una caja pequeñita... Sólo eso: las cosas que nunca se dicen, parafraseando a Chaouen, pero que a veces simplemente se saben. Y aquí estoy, como cuando era pequeñita e iba a clase, sentada en la silla como una niña buena, con las piernas juntas en ángulo de 90 grados. Aquí estoy, descontando las horas (de momento las horas) que quedan para salir de aquí. Hay días plácidos y bulliciosos como este. Quedan menos de tres horas y media... Menos de 3 horas y media. Ya está hecho. Es fin de semana. Y te tengo tantas ganas... Ahora quedan menos de tres horas. Me he comido unos fresones dulcísimos, partidos por la mitad, macerados en su propio jugo durante una noche entera. Me los he comido delante del ordenador, con la mano izquierda. Chupándome los dedos mientras la mano derecha toqueteaba y reajustaba y comprobaba píxeles, atenta al ratón y el puntero y la pantalla, pero con una parte del cerebro concentrada en el sabor. De postre una onza de chocolate al 85% de cacao... Hay placeres tan baratos... Debería hacer una lista exhaustiva. Tengo ganas de que lleguen las cerezas al mercado. Y las quince cero cero al reloj. Ahora: descuento minutos. Lo cuelgo cuando ya hay gente poniéndose abrigos y apagando equipos... 20 grados en la calle y ganas de dar saltos. Feliz fin de semana! La segunda fue "Tristeza". La "nuestra". Esa que, pase lo que pase, ya siempre me recordará una tormenta, un apagón de luz y sus ojos brillantes. La segunda fue "Tristeza" y ahí el dolor era aun una latencia soportable. Luego no, luego se me caían lágrimas como puños. Lágrimas involuntarias, como reacción incontrolable al dolor agudo. Un poco después aprendimos que si descargaba todo el peso de mi brazo izquierdo todo iba mejor. Mi hermana, a la derecha, iluminada como sólo se ilumina con los grandes. Yo enamorada, cansada, dolorida, emocionada por Ferreiro. El chico raro que no necesita cantar en La Riviera, porque el público ya se encarga. El cuarentón que parece adolescente. El que canta desde los lados de la garganta. Como si el aire no pasase por el centro. Yo respirando, él cantando. Canciones eróticas como pocas. Canciones húmedas y lubricantes. Él desgañitándose para hacerse oír por encima de fieles gritones. Un estar sola y tan bien acompañada. Un programa largo de centrifugado. Aclarar ropa limpia. Me asusta cuando Ferreiro es tan exacto, cuando encuentra soluciones a problemas que dejan de serlo escuchándole cantar. Él solo es mejor que toda su banda. Su guitarrista solo es es peor que cualquier otro. Su guitarrista me desagrada profundamente con su forma bestia de tocar. Su forma bestia en el peor sentido. Su forma bestia e imprecisa de confundir la fuerza y la energía con salvajismo. Su incapacidad para jugar con los volúmenes. Su falta de tacto para la caricia. Es joven. Podría llegar a ser bueno (quizá ya lo sea aunque a mi me parezca pésimo). Quizá llegue a ser buenísimo, pero nunca llegará a gustarme. Jamás me gustará, porque hacía mucho que un músico no me molestaba tanto. Ivan Ferreiro solo es mejor que toda su banda. Su voz era lo único nítido la noche del viernes. Ni Coque Malla ni Adela Peraita consiguieron hacerse oír y sólo Suso Saiz y César Pop estuvieron a la altura de Ivan Ferreiro. De ese mentiroso redundante que suena tan visceralmente sincero. Que no da puntada sin hilo. Magia. Hace magia. Con todo en contra. Con el dolor, un sonido poco claro, un guitarrista que no soporto y un público demasiado dado a cantar todo a gritos, tapando sistemáticamente al artista, consigue sacarme de allí sabiendo que es muy bueno. Dándole vueltas en la cabeza a sus palabras y su forma teatral y lateral de cantarlas. Pero es que la segunda fue Tristeza... me tenía desde la segunda, como Richard Gere a Julia Roberts, me tenía desde el principio. Y me rindió con Jet Lag y me entregué con Turnedó. En el viaje de Chihiro ya sólo estaba él, y no había (casi) nada más. A lo mejor por eso que dice Iraultza... |