Universo Perpendicular |
![]() El microcosmos de vega
(vega es la quinta estrella más brillante del firmamento. En el año 14.000 sustituirá a la estrella Polar como la estrella del norte debido a pequeñas variaciones orbitales en los equinoccios) |
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El cuadro, como casi todos, me lo mostró él por primera vez. Y me dejó sin aliento y sin entender por qué me quedaba así. Luego llegarían las explicaciones teóricas de libros de Arte: el primer cuadro “moderno” (aunque esta etiqueta la recibieron varios por motivos diferentes) donde el paisaje, con tintes impresionistas, es protagonista y no un mero fondo, los detalles eróticos, incomprensibles, inquietantes, misteriosos, lo que los rayos mostraron debajo de la pintura definitiva. La perspectiva, el paisaje, las escalas. No sé nada de todo esto, me limité a leer con curiosidad, pero lo innegable de aquel cuadro era que impactaba. O que me impactó. Luego viajé a Venecia obsesionada por verlo en directo, por tenerlo delante de mis narices. Y mirarlo mucho tiempo. Demasiado tiempo, quizá. Me gustan las tempestades. Es evidente. Hacía mucho que no pensaba en este cuadro, pero leyendo “El olvido que seremos” de Héctor Abad Faciolince, en el que el autor cuenta los recuerdos que conserva de su padre asesinado, me he encontrado este fragmento: “era un cuadro que mostraba a una mujer desnuda, el pubis apenas semicubierto por unas ramas, que amamantaba a un niño, mientras un hombre joven la observa, con un bulto protuberante entre las piernas. Al fondo se ve un relámpago, y el trueno de aquel cuadro fue como el estallar de mi vida erótica. En ese tiempo el nombre de la pintura o del pintor no tenían importancia para mi, pero hoy sé que se trata de La Tempestad, de Giorgione, y que el cuadro fue pintado a principios del cinquecento. Las formas llenas y carnosas de esa mujer me parecían lo más perturbador y apetecible que había visto hasta ese momento” Y he sonreído porque mis ojos veían otra cosa, pero me pregunto ahora qué vieron los suyos, qué quería él que yo viese cuando me lo enseñó... Acotación al margen: La fierecilla necesitaba un folio para escribir en su viaje de autobús. Pero yo sé que es prácticamente imposible escribir en un folio subida en un autobús en marcha, y sé también que cuando uno tiene sólo un folio acaba necesitando varios. Así que cogí mi cuaderno de profe, le arranqué las páginas escritas y se lo dí anémico y casi sin hojas.Las cuartillas arrancadas quedaron sobre un taco de papeles en una balda de mi casa, esperando(me). El otro día los cogí por fin para pasarlos a un cuadernito nuevo. Y entre notas de exámenes, ejercicios prácticos y recordatorios varios, encontré algunas cosas que, para variar, no recordaba haber escrito. Algunas tienen mucho tiempo, más de un año, otras no recuerdo concretamente cuándo las escribí... qué más da. Las voy a ir colgando... Este trabalenguas es una de esas cosas que encontré (y creo que algo sobre Manolo García sigue aun entre las páginas de ese cuaderno... ) P.S. La radiografía de dos lenguas que se traban. No recuerdo de donde salió, pero me hizo gracia Hay un día, de pronto (como si se hubiese dado una orden global) en que se encienden las chimeneas y la ciudad comienza a oler a combustibles quemados disolviéndose en el aire aparentemente ligero y transparente pero peligroso, capaz de colarse por los rincones más minúsculos, por las rendijas, y craquelarlo todo hasta hacerlo saltar por los aires como un cristal que estalla. Los de Lindt siempre dispuestos a hacerme disfrutar, han rellenado chocolate al 70% de cacao con una deliciosa mousse de caramelo e higos. Miren, eso de que el chocolate es un sustituto del sexo siempre me pareció una estupidez. A veces quiero sexo y cacao. Y mordisquear una onza de este chocolate, dejar que una gota del caramelo se deslice por el labio inferior, recogerla con la lengua y con los dientes, notar como estallan los sabores en todas las papilas, los matices, dejar el cacao derretirse lento en la boca y apreciar como el sabor se va extinguiendo en la lengua pero guarda un resto en el cerebro... no tiene nada que ver con un orgasmo. Pero es delicioso. Hay muchos estallidos: el de los sabores en las papilas es otro. Y también les diré que a mi me parece obvia la mezcla de chocolate y canela, pero lo que no me parece tan obvio es el sabor final del producto (este no era de New Tree y no recuerdo la pastelería qué lo fabrica, lo siento). Ah, y por fin probé semillas de cacao a secas. Me pasa como con las del café: me encantan así también, a mordiscos. Pastoso, amargo, sabroso... No sé si se nota cuantísimo me gusta este producto! Esta noche me he peleado con el camisón soñando contigo. Debería habérmelo quitado, pero estaba leyendo extasiada y el vecino fumaba en la ventana y luego rodé por la pendiente del sueño y el libro hacia el suelo. Sigo sin saberlo. Soñaba contigo, me rodeabas sutil, como lo rodeas todo. Sutil y poco obvio. Y calmado pero intenso. No sé lo que quiero. Tú tampoco. Así que seguimos trenzando los cordones igual que se enrolla el camisón alrededor de mi cuerpo dejándome medio desnuda. Medio amortajada en vida. Maldito tirante. Me revuelvo, me agito y las palabras caen como gotas o como joyas. Caen sin tortura. Sonrío en medio de la batalla. A lo mejor sólo te echo de menos de esta forma extraña y debí haberme quitado el camisón para soñarte con calma. Somos dos cautos calculando riesgos. Yo quería ir a un crucero por las Islas Griegas . O a las islas griegas a secas. O a Atenas . Vamos, a Grecia en general ... (como concepto) Voy relegando los viajes por culpa de este continuo presente en el que vivo, sin posibilidad de planificar más allá... Cuando el BOE da una tregua improviso una visita al norte, o cuatro días en el litoral patrio... Pero todo pasará, supongo, de algún modo u otro. En vez de ir a Grecia hemos ido a un griego , a comer. En el autobús azul y blanco. Ese autobús urbano que antes era granate y que pintaron en el año 95. Entonces yo llamaba “neveras” a los nuevos y él se reía sentado en aquel banco del matadero que ahora es piscina municipal y nosecuantascosas más. El tiempo ha hehco que me gusten los autobuses azules y blancos, y hace años que un moderno sistema GPS informa del tiempo que queda hasta la llegada de la siguiente nevera. Cómo avanza la tecnología. Fuimos en bus para beber Retsina blanco sin límites, y ese vino dulce que te ponen con el postre. No conocía el sitio. Y me gustó. Me gustaron sus ensaladas, el queso griego a la parrilla, el pan casi crudo pero calentito. El solomillo relleno de foie con boletus (deliciosamente indigesto para mi, pero qué demonios... un día es un día). El lechazo desmigado en pasta bric... Me gustaron los postres compactos y dulces (mmm mi pirámide de chocolate con espuma de café o ese bizcocho emborrachado con Cointreau), me gustó hasta el café, cosa que cada vez es más rara en los restaurantes. Y la decoración, y el ambiente, y las fotos de la fea pero atractiva Maria Callas, y sus ojos con exceso de raya negra, y su nariz grande, y su boca carnosa. Eran bonitas hasta las sillas, que además de elegantes, tenían la ventaja de ser tremendamente cómodas, como las mesas, grandes, amplias. Es caro, pero no tanto... Una se lo puede permitir mientras sueña con ese viaje a Grecia...Hay uno en Pucela y otro en Salamanca. Dicen que es una franquicia... así que quizá pronto nos pongan uno en la capital del reino, por si hay que celebrar algo... Feliz fin de semana, yo me voy a pasear este otoño castellano, fresquito pero agradable, a ver si me baja el foie (subo al Monte Montjuic para digerir la comida etc...) (La foto es la piscina infinita de un hotelazo en el Egeo... típica portada de las más famosas revistas de viajes) Soy igual de maniática que todo el mundo. O eso creo yo, claro. Mis dos manías fundamentales son la temperatura de los líquidos y los olores de las cosas.En los líquidos solo contemplo dos temperaturas posibles: hirviendo o helado. Se acabó. Lo frío muy frío, lo caliente muy caliente. Sin medias tintas. No bebo nada que esté “del tiempo” o “templado” y si lo bebo me desagrada. Por eso no me gusta el tinto.Dicen, no sé si es una leyenda urbana, que si nos sirviesen tinto a la temperatura del blanco y con los ojos tapados nos engañarían a los no expertos. Pero, aunque no sé nada de cata de vinos, me parece un sacrilegio enfriar un rioja... porque yo seré maniática pero soy muy respetuosa con estas cosillas, que leo los suplementos dominicales de los periódicos. Total, que los líquidos en los extremos.Y luego están los olores de las cosas. Soy asquerosamente susceptible con los olores: odio que me huela el pelo a determinadas cosas. No lo soporto. Porque mi olfato ultradesarrollado siente como una tortura pasar un día entero percibiendo ciertos “aromas”. Y ustedes dirán que todo esto a qué viene.Viene a que estoy cabreada. Porque he tenido que volver a fregar TODA la vajilla. Porque el estropajo huele a algo asqueroso, y los armarios apestan y la loza ha absorbido lo peor del tufo. Debe ser que a ella se le quemó algo hoy, y como usa un aceite infame que no es de oliva y lo reutiliza hasta tal extremo que me pregunto si no sufrirá lesiones similares a las que provoca la colza... toda la cocina apesta a fritanga requemada y remezclada. Un asco, vamosY mis narices pidiendo auxilio. Y las arcadas. Así que he llegado a casa, y en vez de deshacer la maleta con sonrisa embobada he terminado fregando TODA la vajilla, mi colección de tazas multiusos, los platos del ikea, todos los cubiertos, sartenes, cacerolas... hasta la balda inferior del armario que rezuma una grasuza asquerosa...Y ahora estoy cabreada, porque el estómago me da vueltas como una lavadora centrifugando, porque tengo los dedos arrugados, porque la casa, mi casa, nuestra casa acogedora que olía a nosotras, ahora despide un hedor nauseabundo a comedor de chiringuito playero del desarrollismo. O peor. Y en cuanto se me desarruguen los dedos me voy a meter en la ducha, a lavarme el pelo, para poder dormir. Que mañana madrugo para un plan de paseo matutino apetecible y quiero ir en un estado zen y agradable, por si tengo que asistir a algún enfermo, o algo... Ahora me río otra vez, mientras olisqueo como un perrillo la pulsera de hilo de mi mano derecha, que conserva restos del perfume de anoche... y recuerdo lo grande que fue anoche... Bah, en realidad soy una maniática absurda, porque la vida puede ser maravillosa (Salinas) aunque mi casa apeste y el ambientador de olor suave y oriental no pueda luchar con la potencia de la grasuza... Menos mal que en mi cuarto huele a mi... P.S. La imagen, una captura de la web de evax, donde nos invitan al mundo “noolor”. Siempre me parecen una idiotez mayúscula los anuncios de compresas. Pero ahora mismo me pregunto ¿a qué huelen las cosas que no huelen? Y me cuesta responderme lo que me respondo siempre: A NADA. Porque me parece que hasta las paredes porosas han absorbido algo de la peste... David no solo es capaz de pasarse 6 horas hablando de su pis en un tarrito y de tórridas aventuras con una doctora de bata inmaculada que le pide que se desnude, qué va. David también sabe hacer fotos por poderes. Ya les he contado que yo hago unas fotos pésimas. Y me ponen de los nervios las cámaras con doscientos botones, a mi me sacas de la reflex analógica o de la HP para tontos y no hay manera... Así que me limité a decir: fotografía esto y esto otro, y él con la paciencia infinita de alguien que lleva cierto tiempo conversando sobre pis en frascos y trasvase de ese pis de un frasco a otro y todo el proceso para introducir el pis en el frasco original... se limitaba a hacer las fotos y a mirarme como si yo fuese francamente insoportable y no la encantadora mujer que en realidad soy... Total que luego tomando cañas/tostas/vinos (siempre hubo clases, cierto) le hice medio book de primeros planos agresivos y desenfocados. Estos ya sin poderes. Yo era la que daba al botón. Y no me las quería mandar. Porque la fotógrafa pésima ha captado su esencia en una foto bobísima: se ve al sujeto de los frascos de pis tapándose la cara con las manos mientras por el rabillo del ojo mira encantado al objetivo. Es una foto estupenda, no desde el punto de vista técnico (desde ese punto de vista es un completo desastre) sino teniendo en cuenta que es él en estado puro... Y me he reído mucho esta mañana/mediodía/tarde de paseo, fotografía, cuesta de Moyano. Cañas/vinos, cafeces y otras cosas... Pero el mejor momento en mi nunca modesta opinión, el momento digno de una secuencia de Woody Allen ha sido ese paseo por el otoñal y bellísimo retiro en el que él ha dicho “En el ejército siempre han sido muy listos” y yo he respondido francamente sorprendida “ah sí??” y me ha entrado la risa. Una risa absurda, desmesurada de esas que le llenan a uno de bienestar. Miren si soy fácil. Del resto del día podría escribir unos cuantos post cursi-empalagosos-cansinos pero... me voy a contener... por lo menos de momento!! P.S. Lo de arriba es un collage de mis fotos por poderes... Hoy hizo crack. Tardaba la catástrofe. Y como las buenas catástrofes ha aparecido de improviso y por donde menos la esperaba. Contemplaba la posibilidad de ver un suspenso junto a mi nombre y tomar la decisión irrevocable de suicidarme en cualquier variante. Veía harto probable que empezase a torcerse mi certeza luminosa con él. Son ya casi 3 meses y sólo ellos 2 superaron la barrera de los tres meses sin empezar (o seguir) con las estupideces, los juegos de poder y las demostraciones de fuerza con puñetazos metafóricos en las mesas. Esas cosas que me desinteresan casi automáticamente. Contemplaba también la posibilidad de que las mariposas dejasen de aletear, el globo se pinchase bajándome de un porrazo al mundo real sin caballeros andantes que esperan a princesas republicanas.Preveía racionalmente todos esos desastres. Y todo se ha roto, en cambio, por el lado más resistente. Ella. La cómplice de correrías, el paño de risas, la reina divina está jodida y sin ganas. NO puedo, no sé ayudarla. Y de pronto todo lo que tengo, lo que podría llegar a tener, brilla mucho menos. Porque la gracia era celebrarlo con ella, la gracia era disfrutarlo con ella. La gracia era falda tubo con ella, BB-38 con ella, un SPA con ella, un restaurante prohibitivo con ella, bailar salsa hasta que nos doliesen los pies con ella... La impotencia me entristece y me pregunto también cómo va a aceptar él que haya llegado el mundo real borrándome la sonrisa sin avisar. ¿Será capaz el caballero andante de aclimatarse a la nueva temperatura?Y todo podría de pronto estropearse. Como un efecto dominó, como un suflé que se desinfla, como dar la vuelta al decorado o descubrir las trampas del mago.Hoy más que nunca necesito eso que él hace... Pero sobre todo necesito no tener que pedirle nada... (En el tren, camino de Atocha, para un café rápido que me supo a poco...) (Ahora):Es tardísimo. He vuelto a casa robándole a Benedetti eso del “jodido y radiante”. Jodida y radiante, tal vez más lo primero que lo segundo.He llegado tarde a nuestra cita tácita. Hoy que es martes. El día en que él come cualquier cosa de pie para llegar a tiempo a verme(nos) bailar. He entrado corriendo pero ya no estaba. Y me ahogaba allí dentro, sin él alrededor.He sentido deseos irrefrenables de salir corriendo a buscarlo, pero he mantenido el tipo, he contenido las ganas esperando desconcentrada, fallando en todos los giros, en todos los cambios. - ¿Qué te pasa? - Me he torcido el tobillo - Ya, pero no es eso Y dos lágrimas redondas y gordísimas han bajado rodando por mis mejillas. Dos. Y su voz potente susurrando ese “eeeeeeh” tan tranquilizador. Meciéndome. Haciendo honor a su nombre en clave. Porque nosotras somos muy buenas para los nombres en clave.Y no ha hecho falta pedir nada ni explicar nada. De momento hemos sobrevivido a la primera dosis de realidad (mi realidad torcida) sin problemas. Como si fuese capaz de comprender perfectamente incluso lo que no digo. Llevamos más de un año haciendo una especie de danza de cortejo extraña. Los dos. Y eso tiene que notarse. Pero no creo que haya comprendido lo importante que es para mi el día de hoy. Lo fundamental que es él en mi vida. Ya. Tan pronto.Y sé que si tratase de explicárselo con mi jaleo de palabras y mis manos agitándose me cortaría con una de sus ironías, como aquella primera frase inolvidable que me dijo en septiembre pasado. Y se quitaría méritos, y diría que no hay nadie tan hijodeputa como para ver mal a otro y no intentar hacerle, al menos, sonreír.Y yo habría tenido que decirle que me vienen a la cabeza algunos ejemplos y habría tenido que decirle también que la razón por la que estoy enamorada de él (porque eso es lo que pasa, por cursi que suene) es probablemente porque es tan buen tío, tan seguro de sí mismo a pesar de su infinita timidez, tan irónico, tan educado, tan dulce, tan cariñoso, tan travieso, tan sexy, tan comprensivo, tan guapo, tan todo... Poco a poco. Dice que poco a poco. Que respire, que poco a poco. Y retrasa su hora de acostarse para consolar mi impotencia. Para dejarme llorar las lágrimas que me he tragado hoy. Porque son indigestas. Mañana seguirá ahí, mejorándome el día. Y yo seguiré ahí también, inútil, tratando de encontrar la manera de hacerla sentir mejor. Aunque sea una micra mejor. Hoy es mundo real por primera vez en tres meses, pero él sigue siendo capaz de llevarme en volandas a la nube. Y quiero que dure. Y quiero que se quede. Y quiero que pronto ella vuelva a estar bien. A ser ella. Para que el mundo entero sea nube... P.S. La foto es de David. Tiene muchas fotos bonitas del cielo, la verdad, y me ha costado decidirme, pero como hay más días que panes ya habrá ocasión de seguirle robando-tomandoprestadas otras... A los que llegaron hasta aquí en esta página de diario adolescente larga como un día sin pan... Gracias por la paciencia! Que no era para tanto ya lo sabíamos los dos. Que este videojuego tenía muchas rondas era algo que incluso tú empezaste a comprender temprano Que en las pantallas finales siempre te toca perder a ti es una ley insalvable, impepinable, interesante Que me suenas a hueco es algo tan evidente que no necesito siquiera decirlo en voz alta y hacer eco en tu caja torácica. (hueco eco eco eco...) Que me importas un cuerno no tiene nada de cierto, los cuernos me importan más. Que el mundo en que no estás es idéntico al mundo contigo es una novedad que me sorprende y me asusta Que sigo en tu cabeza permanentemente, que sigo en tu bolsillo sin saberlo es una certeza que ahora manejo... Que me haces sentirme poderosa cada vez que me doy el lujo de no ser cruel me hace tener cuidado con mi ego... Y llega el monstruo final y no me das ningún miedo. Tengo todas las armas, los escudos, las pócimas, los atajos de teclado y un librito con los trucos que dice exactamente donde tengo que dar para que un solo golpe sutil y leve desarme a la bestia...Al final no eras tan grande, o no importa el tamaño... importa el punto preciso P.S. De mi ex cuaderno. La imagen es de Super Princess Peach, un jueguecillo derivado de Super Mario donde la princesa cursi-rosa ataca con su paraguas y tiene armas relacionadas con su estado de ánimo. Una especie de armas hormonales: si está contenta vuela, si está enfadada lanza fuego... En Super Princess Peach los monstruos finales se llaman “jefes”. Me gusta mucho la metáfora tontísima del videojuego como muchas cosas... un día tengo que contarles a la bazofia de juegos que me llego a enganchar algunas veces... Entra lento el disco de Alicia Keys. Se va colando poco a poco por los rincones esa voz oscura que tiene. No pasa como antes, como las otras veces, donde todo era automático. No me ha pasado como con el desenchufado de la MTV donde la impresionante versión de “Diary” me puso toda la carne de gallina desde la primera nota hasta el final apoteósico. No me ha pasado como con el “You don´t know my name” que escuché incesantemente durante una semana, antes y después de Horizons de Antonio Vega (donde la guitarra prodigiosa de Raya decía tantísimas palabras), una semana entera retrocediendo y avanzando de la Keys a Raya y de Raya a la Keys en eternos viajes por la línea 12 de metro, por autobuses que paraban en incontables urbanizaciones, hasta un pinar perdido en una carretera de doble sentido y pésimamente iluminada.... No ha pasado tampoco como cuando mi hermana nos hizo escuchar a mi padre y a mi a aquella niña y nos advirtió de lo lejos que iba a llegar. Mi hermana tiene mucho ojo clínico para estas cosas y mi padre sigue recordando su tino apostando por la Keys, que es probablemente lo único “moderno” que él lleva en el coche. Se llama “As I am” y entre sus 14 canciones hay una en la que suena por debajo la voz deliciosa de relamerse de John Mayer, que es capaz de estar en un tercer plano absoluto, detrás de la voz y el piano de Alicia y aun así sonar fundamental, darle ese aire, ese toque que él le da a todo lo que canta. Es “lesson learned” y habla de cuantas veces tenemos que pasar por lo mismo hasta aprender la lección. Y dice también que lo que importa es que un día la gota colma el vaso y uno es capaz de dejar atrás lo que no tiene arreglo. Entra lento pero ya se ha filtrado hasta mis últimas capas. Ya me encuentro parada en medio de mi vida, mordiéndome el labio con los ojos cerrados, agitando la cabeza, balanceándome, trazando espirales...Ya está. Ya no puedo determinar cuál es mi favorita... Alicia parece pensar, como yo, que a lo mejor mañana es la hora de las lágrimas y la depresión, pero hoy, ahora mismo, nos toca brillar. Y parece entender la ironía, cuando se parodia a sí misma como una adolescente tonta poniendo nombres y corazones en las pastas de los libros de texto y escribiendo cartitas de amor.Y me ha recordado eso que dijo la zapatilla del disco de Conchita (disco que no me gusta demasiado, la verdad) dice que todo es muy teenager, como a los 15 años, pero que los aterrizajes y despegues del corazón son siempre como si tuviésemos 15 años.Pues eso, tenemos historias de amor adolescente y discos que le cantan al presente absoluto y a esa certeza de que nada es eterno y que a veces nos toca reír y otras llorar, que la suerte va por barrios.Pero siempre nos quedará la buena música para acompañarnos en los vuelos, en los aterrizajes forzosos y en las averías de motores. Hasta que llegue la hora de volver a brillar, a surcar los cielos, a tener 15 años... P.S. Lo escribí el miércoles por la noche, después de un día entero sonando por la casa. Yo estaba en un banco del Paseo de Recoletos. Era tarde, por la noche, y una punzada insoportable en el costado izquierdo me obligó a pararme, a sentarme. Entonces llegó él, un cubano cincuentón y barrigudo. Con una de esas barrigas caribeñas de haber disfrutado de la vida a pesar de todos los pesares.Se sentó junto a mi y pronto comprendí que estaba paranoico. Un fan de la gigantesca teoría de la conspiración universal. Un actor protagonista en su propia película de espías. Fidel Castro lo perseguía a él desde hacía años. Los hombres de Fidel le habían insertado un “chid” por la noche. Por eso tenía una herida en el antebrazo que no recordaba haberse hecho nunca. Lo seguían y estaba dándoles esquinazo. Conversar conmigo me ponía en peligro, pero yo era tan arolladoramente bella que no había podido evitarlo. Comprendí perfectamente. Lo mismo le pasa a James Bond en todas sus aventuras. Entonces me contó que Fidel Castro ya había muerto. En Madrid. En nosequé hospital privado. Lo habían traído para salvarlo pero no había sido posible y ahora todos ocultaban su muerte mientras su hermano Raúl organizaba “la sucesión”. “El de las fotos con el chándal es un doble, señorita, créame lo que le digo. Es un doble y yo lo sé y han muerto las dos enfermeras que me lo contaron. El siguiente soy yo. Por eso huyo, por eso llego tan tarde a casa y mi mujer se enfada. Y mire que yo lo hago por protegerla: cuando me pisan los talones los despisto entrando en un bar hasta que se marchan”. Sonreí pensando que el conquistador tenía una esposa de las de bata y rulos, una de esas esposas regañonas que consentían, en cambio, las salidas de su marido a pesar de las quejas.Por pensar aquello me perdí la primera parte de su advertencia, aunque llegué a entender que ahora yo también tendría que pasarme la vida huyendo, porque sabía que Fidel está muerto. Estuve tentada de contarle que de todas formas ya pasaba la vida huyendo porque había visto a Elvis echar gasolina en un área de la A2, dirección Barcelona. Pero no supe cómo lo encajaría y preferí callarme cobardemente. El pinchazo en mi costado había desaparecido y yo seguía llevando un vestido de noche y unas sandalias de vertiginoso tacón. Seguía teniendo que llegar a una fiesta de presentación de un perfume y escribir un reportaje absurdo sobre los mejor y peor vestidos o peinados, con preguntas ridículas y pesudo-ingeniosos juegos de palabras en torno al evocador nombre del perfume. Así que me despedí amablemente del paranoico, caminé deprisa subiendo por Jorge Juan, torcí en Lagasca y entré en aquel sitio de diseño donde los canapés eran minúsculos pero deliciosos y todos los cócteles tenían color verdoso, como el frasco del perfume. Hoy, al ver la entrevista a Fidel, me he acordado de aquel hombre y de su “chid”, pensando que a lo mejor era mi “garganta profunda”, mi posibilidad de ganar prestigiosos premios, peor mi olfato periodístico, atrofiado por perfumes lujosos, pensó que sólo era otro loco con delirios más.Esta noche se inaugura una discoteca. Yo he cargado la batería del minidisc y he “preparado” tres interesantísimas y polivalentes preguntas: “bueno cuéntanos”, “qué tal todo” y la infalible “cómo se presenta el otoño??” Seguro que el disidente cubano encontraría algo interesante que responder y puede que incluso más cierto. P.S. De mi ex cuaderno. La foto estupenda es la primera instantanea cubana de Rub, la podéis encontrar aquí. Además de fotos de Cuba hay atardeceres en el Algarve, y puntos de vista del puente de Brooklyn... Dad un paseo... P.P.S Blogia boicotea-ataca de nuevo. Siento las molestias (que también padezco) El invierno nos ha sorprendido al hombre de la manta rosa y a mi. A los dos nos ha llegado por la espalda y sin avisar. Él duerme, o lo intenta, en el hueco semiseco que dejan unos balcones demasiado estrechos. Probablemente los balcones más estrechos de todo el barrio de Salamanca.Yo tengo más suerte, llevo abrigo, un trozo de lana al cuello y botas que mantienen mis pies todo lo calientes que mis pies pueden estar. Yo tengo más suerte también porque anoche puse la calefacción un rato antes de meterme en la cama con colchón y no cartones. Hoy ha vuelto mi insomnio. O una nueva versión de mi insomnio: me dormí relativamente pronto pero a las 5 de la mañana saltaron las alarmas y desperté perfectamente consciente, incapaz de volver a cerrar los ojos. Dicen que ha nevado. Yo he visto granizar durante un minuto, me he mojado bajo la lluvia, he bebido dos cafés del Starbucks en los vasos rojos de las navidades y mientras los compraba, en la tienda sonaba el CD de villancicos y un camarero argentino decía estar “hasta el orto” de la musiquita. No le queda mili al pobre, ni nada... Hoy nos ha sorprendido el invierno a todos. He vuelto a enamorarme de un Madrid lluvioso que escurría como una pared recién pintada. He bajado desde Avenida de América hasta Atocha caminando como si no fuese a terminar empapándome.He llegado a casa hace un rato. Aun más mojada. Ahora tirito de frío, de destemple, de vaya usted a saber qué y tengo mucho sueño. Muchísimo.Pero hoy pasó algo raro... Una especie de cruce energético de almas gemelas... Ella y yo nos sonábamos mutuamente, como de conocernos de algo. Nos hemos hecho un resumen de nuestras vidas: es de Cádiz, lleva un año en Madrid, no ha estudiado ni trabajado en ningún lado que yo conozca, vive en un municipio al norte, no sale de copas por los mismos sitios que yo frecuento... Pero las dos nos conocíamos. O teníamos esa sensación. Creo que en el fondo nos parecemos bastante y quizá sea solo eso: a las dos nos gusta mucho enseñar, las dos funcionamos a un ritmo rápido que agota, las dos hemos coincidido en que aquella mujer vocalizaba como Terelu, las dos tenemos el pelo rizado, con rizos grandes, aunque ella se lo tiñe de rubio, somos miopes... Ha sido raro y divertido conversar viendo llover, como si nos conociésemos de toda la vida. Madrid tiene algo de ladrón de enchufes... y me encantan estos cruces de líneas eléctricas.... Quizá nunca la vuelva a ver (no en esta vida) pero... Madrid tiene también un don para propiciar infinitos encuentros casuales.... así que voy a confiar... Anoche, somnolienta. Me harté de pelearme con blogia. Ahora lo leo y suena perezoso, como si me arrebujase bajo el nórdico... Así que no pienso corregir nada... La foto de aquí (ante la imposibilidad de transferir las fotos de mi móvil al ordenata) El otro día, un encantador estudiante del otro lado del charco se tomó la molestia de dejarme un mensaje en el que amablemente me comentaba lo harto que estaba de buscar en google biografías para un trabajo de la escuela y que le saliese yo. Creo que sus palabras exactas fueron “anda a la mierda”.Me hizo gracia. Si hubiese sabido que iba a volver por aquí probablemente le habría contestado que a lo mejor buscando bien podría encontrar algo. O a lo mejor no. Pero desde luego probando no perdía nada.En la universidad me enseñaron a buscar en google. Para que luego digan que no sirve de nada ir a la universidad. El problema es que las máquinas no “piensan” ejecutan tareas. Los robots pasan por las webs almacenando textos. Simplemente. Y calculan porcentajes de relevancia basándose en algoritmos. Ya. Eso hacen. Pero no “entienden” nuestro idioma (el humano, quiero decir). Hay una utopía que se llama “web semántica” y trata de resolver esto, buscando sistemas para que las máquinas “entiendan” nuestras secuencias de búsqueda. Y comprendan, por ejemplo, que si yo busco en google “caballos” quizá también podría estar interesada en documentos que hablasen de “yeguas” o si busco “paz” podría querer también cosas que tuviesen como tema “evitar la guerra”. Como de momento eso no pasa y las máquinas no nos entienden a nosotros, pero nosotros somos “listos”, podemos pensar y tratar de entender a las máquinas. Y buscar mejor. El caso es que por deformación profesional (supongo) me hace gracia comprobar cómo llega la gente aquí (es un tema que ya ha tratado David). Yo los divido en grupos: En mi “Top” de búsquedas graciosas/curiosas por diversos motivos están en esta última temporada (porque los contadores las van borrando): Y ya no les aburro más con este tema. Lo prometo. Me despido, no sin antes indicarle a ese muchacho que originó este post (cúlpenle a él) que para buscar biografías ponga “biografías” en google y cuando encuentre recursos como Buscabiografías se limite a escribir correctamente el apellido del individuo/a en cuestión. Y muchísmo mejor, dónde va a parar. La imagen son 3 logos de esos que hace google en diversas ocasiones. Shhh no se lo digan a nadie pero a mi me gustan esas variaciones del logotipo! El taller de Lara, Rebeca y cia. es estupendo. Es mi segunda semana, la otra no dije nada, porque la otra era la parte “fácil”. Llegué, leí, escuché, sonreí, bebí, comí, charlé y me reí. Eso es lo fácil. Lo difícil me parecía la parte de “las sugerencias”. Fundamentalmente por lo complicado que me resulta sugerir cosas a gente que escribe muchísimo mejor que yo (me autoconvenzo de que mis opiniones son las del lector de a pie, y me autoconvierto así en muestra representativa de mi propio gusto), pero también por eso de leer las sugerencias a los desastres (a veces pequeños, a veces grandes) que una lee allí al borde del ahogamiento y tratando de ir lenta (una especie de hombre de micromachines con enfisema pulmonar). Hay demasiada gente que escribe bien en el mundo, esa es la primera conclusión a la que llego... es algo que, si yo no fuese un ser pacífico, me haría plantearme las cámaras de gas para todo aquel que escriba bien. Ángeles sobre Berlín (Nan) Para alguien tan acelerado como yo, es necesario sobrevolar Berlín de la mano del ángel Nan. Cuando entro en su página de fondo blanco mi velocidad lectora baja escandalosamente. Tengo mucho atraso y mis ansias quieren abarcarlo todo, saberlo todo, leerlo todo hacia atrás inmediatamente. Con Nan no se puede, hay que bebérselo a traguitos cortos... Y en eso estoy, poco a poco. El Rumor de sus pulgares (Rebeca). Ella es santanderina. Ustedes dirán que eso no es relevante. Y tendrán toda la razón del mundo. Pero es que una tiene una madre cántabra que salió de su tierra hace muchos años y ahora siente que vuelve de visita, aunque pase allí meses, aunque siga durmiendo en la misma casa en la que nació, aunque sus amigos estén allí. Y como yo no soy de ninguna parte y soy de todas, llevo un poco del veneno del Cantábrico dentro. Así que leía a Rebeca (a la que llegué a través de Lara, qué gracioso es esto del clic-clic) desde hace tiempo, de vez en cuando, pero no decía nada. Desde que voy al taller leer su blog es como escuchar su voz dulce que acaricia lento. Leo lo que escribe como si me lo leyese ella... Un día descubrí esos cuadros preciosos que hace y quise tener varios, pero todos tenían ya el cartel de “vendido” y mi cuenta telarañas... Paciencia... El viaje de las Pléyades (Aroa) Dijo Lara: “tiene que visitarla, cómo escribe esta mujer” y allá que fuimos. Y allí seguimos. Leyendo. A veces duele de lo bonito que escribe... Lector errante (Peter) Segunda estrella a la derecha, todo recto hacia la mañana. Microcuentos de un Peter (Pan) que dice en un par de frases cosas que yo intento decir sin éxito en páginas y páginas. Y dice también cosas en las que nunca había pensado pero que se me quedan revoloteando... Y dice también cosas que me hacen reír a carcajadas... Pequeños Objetivos (Guillermo Ortiz) Es irónico que yo llegase al blog de Lara Moreno a través del enlace en el blog de Guillermo Ortiz. Y es irónico que no recuerde cómo cuernos llegué a leer el de él. He intentado ir hacia atrás en sus archivos y creo que quizá fuese la entrevista de Gabilondo a Rajoy allá por septiembre de 2006.Pero no estoy segura. Sí recuerdo leer con interés su periodismo deportivo y algo sobre una entrevista a Vanexxa que me dio ganas inmensas de responder como si le conociese de toda la vida. Pero tampoco entonces dije nada.... shhh A veces soy voyeur bloguísitca, pero luego acabo confesando siempre. Yo soy de las que confiesan... qué le vamos a hacer. Y me faltan Los Evangelios de la Risa absoluta de Conde-Duque (al que conocí hace quince días con otro nombre y acabo de relacionar con su blog) y los Jardines Privados de Virginia a la que conocí ayer. A ellos casi no he tenido tiempo de leerlos. Los enlazo ya, pero os los presento otro día, que hoy no me da tiempo. P.S. Mañana pondré aquí el resultado del tercer ejercicio (el segundo para mi). Porque tiene formato post. Pero no es exactamente un post... P.S. En un par de días completaré este post con la hoja de palabras recortadas del periódico (de lejos parecía un anónimo amenazador de peli yankee, pero de cerca era un reto interesante...) Lo de arriba es lo que salió de las palabras. Y podría haber sido un post de cuando Spade y yo andábamos jugándonos el amor y sus sucedáneos al poker... pero no. Es de ahora, que no me apetece largarme, aun no, porque todavía no tengo la sensación de estar en una partida contra nadie... Y espero no tenerla... P.P:S. Son 12 palabras o frases. Invito a un café al que más acierte!!!! (abstenerse asistentes y familiares de asistentes. Bases ante notario) Va, en serio: alguien juega??? Puerta 7, vomitorio 25. Como en los circos romanos. Pero en el Vicente Calderón. Rojiblancos contra blanquivioletas. Bufandas bicolores, gente, gente y más gente. Un policía municipal de la edad de mi padre casi me implora que me vaya a mi puerta. Y yo le respondo que mi puerta es esa. Parece preocupado. Todos los nacionales están nerviosos. Me inquieta que los nacionales estén nerviosos, pienso que la autoridad competente debería fingir, al menos, que mantiene la calma. No sé qué pasa, hasta que llegan “ellos”. Los ultras. Los de las cabezas rapadas, las caras de brutos, los símbolos pseudo-militares (o sin pseudo). Llegan y alguien grita “a ver, estos ya están todos cacheados, que pasen”. Y pasan, como las vacas en los ranchos de las películas. En silencio, estabulados, sin hacer ni decir nada, de uno en uno, sin abrir la boca. Serios. Con la testuz baja Los nacionales han decidido darles nuestras localidades a “ellos”. Así que nos sentamos 6 filas más abajo, al azar, en cualquier lado. Y me vuelvo para mirarlos, con una cierta fascinación. Siguen sentados, calladitos, inmóviles. No hacen nada. No aplauden, no insultan al árbitro, no saltan en sus asientos. Porque están rodeados de policías con la porra preparada. Así que dejo de mirar hacia arriba. Porque el pucela empata, y a mi, que el pucela siempre me ha dado igual, me parece fundamental ese detalle. Y grito, salto, aplaudo, canto todas las canciones que el “Komando” sugiere con su altavoz. Ellos no son una peña, son una “red de animación”. Ahí, gestionando la “nomenclación”. Y me río cuando llaman “camarera de burdel” (o era puta de cabaret??) al desastroso portero del Valladolid. Es un partido emocionante, con mal fútbol (a veces ni fútbol) pero muchos goles. Muchas faltas no pitadas, varias tarjetas amarillas, una expulsión rojiblanca, un linier claramente colchonero. Nosotros cantamos “patético de madrid” ellos dicen “pucela me la pela”. A mi me da risa todo. Pero alguien dos filas más arriba se pone por las nubes con lo de “pucela me la pela” y yo no lo entiendo. Los míos han perdido: en el último minuto, gol en propia puerta. No hay peor forma de perder, no la hay. Pero como los míos de verdad son otros y ganaron ayer, y además a mi los disgustos del fútbol me duran como mucho media hora, me ha parecido un buen domingo. Muy divertido. Igual que me pareció muy divertida la sesión de juegos de mesa en el Manuela, y el plan B mientras “él” iba de cena navideña en noviembre (luego dicen de los almendros, hay jefes que se adelantan más...) Este finde iba a ser tranquilo. Iba. Pero ha sido de actividad frenética. De idas, venidas, carreras a coger el metro, duchas a toda velocidad y selección relámpago de ropa. Ha sido frenético y divertido. Ahora tengo demasiadas cosas que hacer, algunas que contar, correos que responder, deberes por hacer, reuniones que celebrar. Esta semana promete ser una locura. Malabares de ocho bolas. Y me apetece. Creo que necesitaba ya el ritmo frenético. Suspendí, por cierto, la mayoría ya lo sabéis. Pero tengo que contarlo con calma!! P.S. La foto del partido la he sacado de la web oficial del Real Valladolid, nosotros hicimos alguna pero claro, de otro tipo. |