Universo Perpendicular



El microcosmos de vega
(vega es la quinta estrella más brillante del firmamento. En el año 14.000 sustituirá a la estrella Polar como la estrella del norte debido a pequeñas variaciones orbitales en los equinoccios)

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Se muestran los artículos pertenecientes a Septiembre de 2006.

Resumen

La huerta de Jose Ignacio

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El otro día me comí los mejores tomates que he comido jamás. Con sal, vinagre y aceite (no necesariamente por este orden, que una es muy poco ortodoxa para esto del aliño), sólo con eso.

Me encantan los tomates. Eso lo sabe todo el mundo. Me gusta casi cualquier cosa que los lleve. Incluidos los bloody mary (ah que tiempos de camarero privado experto en las medidas exactas de todas las cosas)y como no, los tomates solos. Sin pelar, sin quitarles las pepitas.

Mi abuelito se bebía el líquido que quedaba al terminar la ensalada de tomate. Lo ponía en un vaso y se lo bebía. No he llegado a ese extremo pero me gustan las pepitas. La acidez. Solo de pensarlo salivo cual perro de Pavlov...

Pues los del otro día eran los mejores que he comido nunca. De su huerta. Sin conservantes ni colorantes. Pero tenían un color rojo perfecto. Todo era perfecto.

Así que decidí guardar los pimientos para hacer un arroz con verduras el sábado. Una de las especialidades de la casa.... Los reservé, me los guardé porque la huerta de Jose Ignacio merece todos los honores. Merece comer despacio, con tiempo, saboreando. Y de postre ese licor de café de Nat...

Como sabrán las manzanas de verdad??
04/09/2006 10:58 Autor: universoperpendicular. Enlace permanente. Tema: Puntos Suspensivos No hay comentarios. Comentar.

Paseando...

Me compré el vestido a principios de verano. Iba sola. Me gusta comprar sola. Sabía que no iba a entusiasmarle a nadie. De entrada. Pero intuía también que todo era cuestión de ponérmelo. O mejor dicho, de llevarlo puesto. Con la convicción con la que yo llevo puestas las cosas de las que estoy segura.

No es el vestido adecuado a mi culo. Demasiado vuelo. Como de actriz de cine en blanco y negro. Pero eso da igual. Me dio igual entonces y me sigue dando igual ahora.

Lo importante es la sensación al llevarlo. Lo que veo desde arriba. Cómo cambia mi forma de andar. Lo llevaba puesto el otro día. Con mi moño de bibliotecaria, porque ya tengo el pelo demasiado largo, no tenía ganas de peinarme. Era una salida breve. De relax. Después de un día de enclaustramiento. De no ver a nadie, de no hablar con nadie. Quedan 5. Era una salida breve, para contarle a alguien y que me cuente. Para cenar con vino y prisas. Mañana no llevaré vestido en mi salida de relax, volveré al bajo relieve, 

y no caminaré así por las aceras.

Mi champú nuevo huele bien. Muy bien. Dice la etiqueta que tiene bambú.

Listas, repasos y correos electrónicos

Hoy he recibido por mail una de esas listas que me gustan. Como un abogado hace siglos me dijo que el correo es de quién lo recibe no de quien lo envía me tomo la libertad...

 

Razones por las que me acordé de ti estos días

 
  • La nueva de Fito y Fitipaldis. Por el título, la letra, el recuerdo de A la luna se le ve el ombligo aquella noche y Raya en la guitarra (la cara que pones cuando hablas de Raya tocando la guitarra)
  • Un jersey que odiarías (eras tu la que decía eso de “recordar incluso cuando no toca”)
  • La final de baloncesto
  • La cinta con una sola canción que ha aparecido de pronto
  • Jamaica Blue Mountain sin azucar.
  • Los lorencitos
  • Un video musical de Quique González
  • Una novela de Bernardo Atxaga
  • El anuncio de nescafe de las huellas de pies en la arena
  • Ese texto que no publicas en tu blog por más que insisto.
 

nota aclaratoria: el lorencito es una especie de rebujito pucelano: vino blanco de la tierra y refresco de lima. Creo que solo se bebe en fiestas. En algunas versiones como la de la caseta del Berlín se ha transformado casi en sangría blanca, con frutas. También hay otra cosa que se llama pucelito y es tequila con mora, si no me falla la memoria. Se nota que es el primer año que me pierdo las fiestas...

 

Me ha gustado la idea. Creo que voy a añadir estas listas de vez en cuando

Euforia!!

Soy libre!! Y feliz. Después de una semana asquerosa de tensión, aburrimiento y carreras contra el reloj... Después de madrugar un domingo y salir de casa a la hora a la que suelo volver... En solo 3 horas todo ha terminado. De momento.

Caminé desde Argüelles hasta el Retiro, sonriendo todo el rato. Comí un wrap de pollo sentada al sol, descalza, en plan guiri. Sola. Asumiendo que estaba de vacaciones, que las cosas han salido mucho mejor de lo previsto, muchísimo mejor. Que ahora tengo 15 días de no hacer NADA que no quiera hacer. De hacer casi todo lo que me apetezca!!

Hice repaso de las cosas que me perdí: concierto de Luis Ramiro, Noche sabinera, concierto de quique gonzález en Alcorcón, Kiko Tovar...

No fui al cine, no aproveché los últimos días de piscina y calor, se me quitó el moreno, no salí de copas, y sobre todo me perdí las fiestas por primera vez en la historia...

Pero esta mañana todo se colocó, no se si gracias o no al palo de lluvia, al jazz, a las fichas de presentadora de la tele, los rotuladores de colores o el boli perfecto...

De pronto salieron los conocimientos a flote. Mi memoria de pez funcionó esta vez y las cosas que juegan a mi favor no me abandonaron: mantuve la calma interior y el nervio de acelerada que saca de quicio a veces pero que me mantiene a ritmo. Las ideas claras.

Estoy eufórica. Me voy a celebrarlo acompañada después de celebrarlo sola.

Os he dicho ya que estoy de vacaciones???

11 de septiembre

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Lo bueno de quedarme en casa el otro sábado es que pude ver la nueva temporada de Las Vegas intentando que me entrase el sueño deprisa (aquí el que no se consuela es porque no quiere). Creo que ni en mi más tierna infancia he conseguido dormirme antes de las 12 de la noche, así que la víspera del día D no parecía lógico caer redonda instantáneamente.

Acabó Las Vegas y empezó el reportaje sobre el 11-s: "El hombre de la ventana" creo que se titulaba. No sabía si quería verlo y cuando estaba decidiendo que lo mejor sería apagar la tele... fui deslizándome por el sofá hasta acabar hecha un ovillo, muy atenta, porque de pronto escuché que los estadounidenses sintieron rabia.

Rabia?? Sentían rabia porque se publicó la foto de un hombre lanzándose por la ventana del world trade center??

Yo vi aquella foto, todos la vimos, vi las imágenes en directo, de todas esas personas, y no sentí rabia porque me las estuviesen mostrando. Pensé lo horrible de una situación en la que la mejor decisión que ves es lanzarte por la ventana de un piso 100.

No me gustaría que se hubiese publicado ningún primer plano de nadie, desangrándose por ejemplo. Pero tampoco entiendo muy bien esa forma de enfrentarse a la catástrofe: bomberos héroes. Intentando fingir que no ha pasado nada tan grave, nada que Bush no pueda resolver invadiendo un país.

Aunque ahora que lo pienso... la muerte nos deja en un estado difícil de definir: incluso la más manejable. Los tanatorios son esos sitios en los que se trata de fingir que no está pasando lo que está pasando: con ambientadores florales, cortinas rosadas, paredes de colores suaves, caramelos en las mesas, madera de pino, jardines y fuentes, cafeterías con retransmisiones deportivas en la televisión...

La primera vez que fui a un tanatorio me sorprendió el interés con el que alguien elegía un ataud, como si comprase una mesa de centro para su salón. Sabía que estaba sufriendo, que era su manera de no pensar, de ocupar la mente en otra cosa. Hay que hacer cosas, muchas cosas.

Quizá eso fue lo que hicieron: ocupar la mente en los bomberos, en sus heroicidades, en los que salvaron la vida, los que fueron al médico aquel día, los que perdieron el autobús... Quizá eso fue lo que hicieron, autoconvencerse de que podía haber sido mucho peor. Aun peor.

Recuerdo aquel 11-S (y quien no). Estaba en casa de mis padres, de vacaciones, a punto de volver a la universidad. Limpiaba la cocina después de comer, escuchaba la radio, salí corriendo hacia el salón. Escuchaba algo de un accidente, veía las imágenes repetidas y decía: "no puede ser un accidente, no tiene sentido..." La adrenalina me recorría por todas partes, tenía que hacer algo. Zapping agresivo. Averiguando lo que decían todas las cadenas de todos los lugares del mundo. A lo mejor eso es lo que hacemos todos: yo no estaba informando a nadie de nada, era espectadora, pero estaba en modo zafarrancho. No me gustó.

El 11 de marzo fue aun peor.

Por lo visto el 30% de los Estadounidenses ya no recuerdan el año exacto en que sufrieron aquello que no se como llamar..

Me gustó el reportaje. Y luego dormí fatal, a pesar de llevar 2 semanas enteras sin probar la cafeína (y me ha costado horrores, por cierto, pero he sido capaz!)

11/09/2006 10:55 Autor: universoperpendicular. Enlace permanente. Tema: Actualidad Perpendicular No hay comentarios. Comentar.

Best Sellers

“Llego un poco tarde, lo siento” Eso decía el mensaje. Su mensaje. Avisándome. Sabiendo que yo habría llegado puntual. Sabiendo que odio esperar. Entré en una de esas enormes tiendas de libros. En un gran almacén.

Me puse a rebuscar sin método. Lo primero que vi fue un libro tipo “Bridget Jones” pero escrito por un hombre, y con un protagonista masculino. Vamos “literatura masculina” Seguro que ahora le encuentran un nombre con más empaque a estas novelas intrascendentes de jóvenes con síndrome de Peter Pan, buscando alguien con quien casarse. El libro se llamaba “Al borde de los 30” y según la contraportada iba de un hombre a punto de cumplir los 30 al que su novia deja, y que entonces decide pedir un traslado en su empresa. O algo así.

La nueva novela de Pérez Reverte tiene una portada azul que me gusta. No recuerdo el título. Me sorprende que sea fina. Leo la primera página. Me identifico con muchas cosas ya.

Nunca me siento identificada con las mujeres de Pérez Reverte, sí con algunos personajes masculinos. Bueno con una mujer un poco, aquella jovencita que llevaba a Lucas Corso de cabeza en “EL club dumas”. Pero aquella chica parecía un chico. Hasta llevaba el pelo muy corto. Me gusta leerle. Pero no voy a comprar ese libro hoy, a pesar de querer pasar a la siguiente página.

Levanto la vista y un dependiente al que el traje le hace sentir incómodo, que probablemente lleve siempre vaqueros y camiseta me mira. No me mira como si creyese que necesito ayuda o que voy a comprar algo. Me mira como si quisiese saber que hago, en que pienso.

Cuando empiezo a sentirme incómoda, demasiado observada, veo otra novedad: Zoé Valdés. Y él se me olvida. Me encanta el título. Hubo una época en que leía mucho a la Valdés. Todo el tiempo. Hubo una época en la que pensaba que todo lo que ella escribiese iba a encantarme. Cuando alguien me gusta mucho me pasan esas cosas. Luego tengo esa revelación del tipo “papá no lo sabe todo” y me quedo más tranquila. También me pasó con Quique González y su Kamikaces Enamorados que me decepcionó como nunca un disco a pesar de tener dentro una de sus mejores canciones para mi: “Te lo dije”.

Hubo un tiempo en que todo lo que escribía esta cubana me encantaba. Totalmente onírica. Lo contrario a mi, pero me hurgaba en los cajones. Un día dejó de hacerlo. Pasó a aburrirme. Pasé a no entenderla. Y ese mismo día dejé de leerla. Pero creo que volveré a buscarla. Me topé con una frase “fingía que me enamoraba o quién sabe si mi otro yo amaba de verdad”. Una historia de baile. Quiero leerla. Y ya van dos. No debería haber entrado.

Llevo atascada con El Club Dante desde hace más de un mes. Lo elegí porque quería algo intrascendente que no me hiciese pensar. Que no me diese vueltas después. Solo un best seller. Pero me aburre. Lo sigo leyendo porque me venía bien, necesitaba algo que me ocupase poco, que me ayudase a tener sueño. Pero he comprado un libro de relatos. Y ya me estoy haciendo trampas. Aunque eso es otra historia...
13/09/2006 14:24 Autor: universoperpendicular. Enlace permanente. Tema: Yo leo... No hay comentarios. Comentar.

Conclusiones de mi estancia en Pucela

  • Mi mamá me mima: pero ahora, que cuando era pequeña no me daba tantos caprichos.
  • No tengo madera de top model (ya lo sospechaba de todas formas) y no lo digo por el IMC sino porque no lloré al salir de la peluquería a pesar de me habían cortado demasiado el pelo. Pero está bien.
  • No bailarás bachata con desconocidos (ampliación de la norma que dice no bailarás salsas de Celia Cruz con desconocidos) porque sucederá a) q él no sabrá bailar y tendrás que evitar que te pise, en medio de la pista mientras sonríes, b) que bailará infinitamente mejor que tu y te sentirás ridícula. O c) que será la bachata adecuada pero no la persona adecuada (es un baile muy bonito)
  • Ni siquiera en mi zara favorito del mundo mundial (ese en el que hay cosas distintas que en el resto) encuentro nada que me enamore. Que voy a ponerme esta temporada?? Era mi última esperanza
  • Hay conversaciones que puedes mantener idénticas una vez tras otra. Y cada vez terminar con una sensación diferente.
  • Echaba de menos la forma de decir las cosas de mi padre. ¿Qué tal la tele nueva?- Le pregunto y me responde muy serio: Se ve a la gente gorda, por lo visto... mientras dobla el periódico resignado.
  • Se puede uno despertar de la risa. Soñaba y algo en mi sueño me hizo muchísima gracia. Empecé a reírme a carcajadas, me desperté a mi misma con el escándalo y traté de aguantarme para no despertar a nadie más. Me río a carcajadas también mientras escribo esto.

Cerrado por vacaciones

La semana pasada hizo un día cántabro en Madrid. Había olvidado lo bien que se levanta uno cuando se despierta voluntariamente un martes, a la hora que quiere, cuando ha tenido suficiente. Me tomé el café mirando por la ventana (he vuelto a la cafeína por decisión propia, aunque con moderación esta vez, por lo menos de momento), queriendo salir.

Cuando llegué  a la calle todo olía bien, sonaba bien. Cuánta gente pasea un martes 12 de septiembre, aparentemente ociosa...

Me gustan mucho estos días. Me traen muy buenos recuerdos, de veranos en los que una tiene la posibilidad de hartarse de playa. Veranos en los que una desea que amanezca nublado, para tener una excusa. Pasear por el sardinero, la brisa, el olor, llegar hasta el final, hasta la terraza de ese hotel, siempre al mismo sitio. Sentarse a tomar un cortado, la gente jugando a palas o al fútbol, vestidos pero descalzos. En la arena.

O pasear por Pereda, entrar en Godofredo a ver los mismos chubasqueros de toda la vida, para turistas sorprendidos, a precios prohibitivos disfrazados de gangas, los aparejos de pesca... el olor de esa tienda, que no ha cambiado en tantos años... Los olores de las cosas, de las personas, de las ciudades. Un helado en Regma, sabores auténticos, colas enormes para comprar un cucurucho, pringarse irremediablemente intentando comer antes de que se empiece a derretir... Los sabores de las cosas, de las personas... tienen sabor las ciudades??

Este año no he disfrutado de Santander, pero me voy a desquitar en otros mares. Último post hasta mi retorno: como toda tecnología estos días una libreta y un bolígrafo plegable de los míos.

A la vuelta daré por terminado oficialmente el verano (las estaciones las decidimos nosotros) y desearé que el otoño termine pronto y llegue el invierno, y pronto ya la primavera (porque mi primavera empieza casi casi en febrero, siguiendo al refranero otra vez)

Volviendo a casa

Se acabó. Una semana escasa y se acabó. Vuelta a empezar. La estación que no me gusta. Los pies a punto de encerrarse otra vez... Las horas de luz disminuyendo y disminuyendo sin parar, los colores desapareciendo de las calles, las pieles escondiéndose. NO quiero.

De momento sobrevivo. Recién llegada del Atlántico que se revolvió solo un poco la tarde del jueves, coletazos de ciclones norteños. Dicen que todos los mares del mundo intercambian agua con las mareas. Están comunicados...

Una semana de desconexión absoluta excepto aquel día en que hice un poco de trampa. Sólo un poco.

El resto del tiempo: agua en mi piel, sol en mi piel, olas jugando conmigo a arrancarme la poca ropa que me quedaba. Yo dejándome hacer. Paseos cuesta arriba y cuesta abajo. Mezclas imposibles de sabores. No buscar nada, encontrar cosas.

El capricho consumista fue un anillo “dramático” (estoy intentando aprender a hablar como los estilistas de la tele). Llegué allí y decidí que quería uno enorme.

Encontré la pieza perfecta en el momento perfecto: madreperla blanca. Un anillo extraño para mis dedos pequeños. La perla que no tuvo tiempo de formarse, pero que ya insinúa la redondez. Hay cosas incompletas que son bonitas también...

Ya es otoño en el Universo Perpendicular que busca remedios contra la depresión estacional. (se admiten sugerencias)

12 segundos de oscuridad

No pude resistirme, compré el disco en una tienda de las de antes. De vacaciones. Me paré a leer el libreto. Es algo que no suelo hacer. Ahora se por qué no lo hago. Todas las letras me parecen preciosas. Sencillísimas, directas. Todas las letras se entienden perfectamente. Por lo menos la capa externa. Los que damos capas y capas de barniz entendemos que debajo de lo obvio hay otros códigos no tan evidentes. Me gustaron todas las letras. Me dijeron algo.

Horas después oí el disco: volví a mi costumbre inicial, a dejarlo estar, a vivir con él de fondo. Me vestía para salir. Me ponía rimel en las pestañas. Y no pasaba nada. Ninguno de esos versos entraba más allá...

La decepción. Dicen que estos discos hay que escucharlos muchas veces, dicen que hay que escucharlos más alto o más bajo. Tonterías. La primera vez que oí “La luna de los espejos” tuve que volverla a poner. Me agarró desde dentro, se colgó en alguna parte, se quedó conmigo. Aquí sigue desde entonces.

En estos 12 segundos de oscuridad me quedo con “transoceánica”. Seguiré insistiendo... de todas formas. Drexler es demasiado grande como para descartarlo así como así.

Gimnasio de barrio

He vuelto a hacer pilates. Lo dejé hace unos meses. No tuvo nada que ver con la noticia que nos dio Carlos de France: su discográfica cerró para abrir un centro de pilates. Tuvo más bien que ver con una incompatibilidad de caracteres con la nueva profesora. Incompatibilidad absoluta. El colmo fue cuando ella dijo estupefacta: “te lo puedes creer hay gente en mi clase que pretende que les explique como se hacen las cosas!!!”. Ese día decidí dejarlo. Había pasado a no gustarme. Y yo voy a mi gimnasio-spa de barrio a hacer sólo las cosas que me gustan.He vuelto porque hay una nueva profesora. Calmada, tranquila, con ganas de explicar, de corregir.El primer día de mi regreso ya me di cuenta de hasta que punto había perdido la “forma”. Empecé a entender por qué volvía a dolerme tanto el cuello. La espalda cosida, anudada. Todo descolocado. Incapaz de hacer cosas que hace un año no me costaban. El temblor de piernas... Pero también me di cuenta de que hay cosas que no se han esfumado del todo (y no me refiero solo al suelo pélvico).Por la mañana, al día siguiente, me dolían músculos que había olvidado que tenía. Justo como la primera vez. Pero ahora ya lo sabía, en un par de meses no me dolerá nada, ni siquiera el cuello y los hombros.
Lo peor de la nueva temporada del gym: la marcha de Héctor (nuestro profe de salsa favorito) y tener que dejar la clase de puñetazos en el aire y gritos de guerra de cachondeo con la vuelta al horario habitual.
Lo mejor: volver al bajo relieve. Un mes sin que “la banqueta productions” o “banqueta coaching office” haga una de sus míticas “brain storming” es demasiado!! Que por fin el profe de funky haya comprendido que nosotras teníamos razón desde el principio, que por las buenas todo va mejor...

El chiste: ya hemos renombrado la nueva actividad. “El club del corredor” ha pasado a ser “correr por correr” que explica mucho mejor el asunto: un monitor te lleva de excursión por las bellas calles getafenses. A la carrera, eso sí y con el cronómetro. Luego vuelves al gimnasio a estirar. No me gusta nada correr, pero si me gustase... no pagaría para que me acompañen, creo. Me compraría el MP3 con más capacidad de la tienda y le daría al botón de reproducción aleatoria.

 
Parte médico:

Ayer por la tarde casi me enfado, pero solo casi, aunque el casi no fue mérito mío. El insoportable irascible aguantó estoicamente y consiguió cambiarme el viento. Por la noche situación surrealista. Risas a carcajadas, sandalias, manga corta y piel de gallina. Todavía hizo sol por el día. Hoy una mañana nublada, problemas para coger el ritmo. Insisto con las sandalias. Mis pies siempre son los últimos en rendirse. Soy la primera en coger una gripe por ese motivo... De momento estable dentro de la gravedad..

28/09/2006 12:59 Autor: universoperpendicular. Enlace permanente. Tema: Fruslerías No hay comentarios. Comentar.

Que el fin del mundo te pille bailando

Parte médico:Mucha colada. Olor del suavizante. Cogiendo el ritmo. A ritmo de jazz. Primero jazz brasil gracias a lo sugerente de “estamos en pleno mar” el texto de Dantart en “El diario tigrés” y luego esa recopilación de subtítulo también sugerente: lazysundayafternoon...Salió el sol por la tarde. El veranillo del membrillo resiste y yo también. El fin de semana pinta bien. Hay visita y grandes planes. Estable dentro de la gravedad.

He decidido pedir el alta voluntaria. Ya me habéis mimado mucho todos. Hasta los que nunca me miman porque siempre me ven en modo combate y creen que no me hace falta (gracias especiales por la onza de chocolate negro al 99% que no venden en el super de mi barrio). Ayer la sesión doble con Patri me vino bien: blues del autobús de paco clavel incluido (haciendo el chorra). Todo el mundo mirándonos bailar a ritmo de Jamiroquai (I don´t want the world I want you). Nosotros totalmente sincronizados, sonrientes, relucientes, sabiendo que lo estábamos haciendo muy bien.  Salir nuevecita después de la relajación con Bebo y Cigala. Allá el otoño...

Se me olvidó contar lo bien que se veía Vega, la de verdad, desde aquella playa. Vega y todas las demás estrellas que brillaban convencidas. Me gustaría ver el cielo desde el Sahara debe ser impresionante, tan cuajado...

P.S. Blogia está de reformas así que no me deja casi hacer nada, pero en otro rato lo pondré bonito. ahora ya me rindo. llevo un siglo intentando q me deje enlazar al texto de dantart (http://diariotigres.blogspot.com/2006/09/estamos-en-pleno-mar.html )

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