Universo Perpendicular |
![]() El microcosmos de vega
(vega es la quinta estrella más brillante del firmamento. En el año 14.000 sustituirá a la estrella Polar como la estrella del norte debido a pequeñas variaciones orbitales en los equinoccios) |
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Se muestran los artículos pertenecientes a Noviembre de 2006.
He colgado un llamador de ángeles en mi llavero. Venía envuelto en papel azul y con instrucciones de uso. Viajó desde el Atlántico a mis manos. Es un gran regalo. Hace compañía a un cocodrilo hecho con abalorios. A un delfín que encaja con otro. La otra pieza del puzzle la tiene quien la tiene que tener. Hace compañía también a un dibujo animado, de goma suave para apretar, morder, arañar con las uñas o con los dientes. Con fuerza o con delicadeza. También tiene un duplicado, que mantiene unidas las llaves de su casa, esa en la que siempre soy bienvenida. El llamador de ángeles parece un cascabel pero suena más suave, un poco más dulce, y no tiene agujero. No creo en los ángeles. Pero creo en los sonidos como ayuda. Tenía unos pendientes que hacía clin-clin cuando movía la cabeza. Sonaban muy bajito, nadie más que yo lo escuchaba. Me ponían de buen humor. Llevo unas pulseras que suenan al mover las manos. Hacen clin-clin, pero más alto. También me ponen de buen humor. (sonando tus pulseras...) Es la última de Woody Allen. Todo el mundo lo sabe ya. Me encanta Woody Allen. Aun recuerdo aquella noche de insomnio veraniego en la que descubrí una reposición de “Annie hall” y acabé despertando a todo el mundo a carcajada limpia... Vimos “Scoop” en versión original. Solemos ver las pelis en versión original. Por puro esnobismo. Resulta que los buenos actores son buenos actores no por lo que dicen, sino por como lo dicen. Y eso solo se aprecia en versión original. El doblaje está bien cuando no conoces el idioma, el doblaje está bien en las pelis de sobremesa de antena 3. Ahí sí. Pero hay muchos ejemplos de que, si se puede, es mejor leer algún subtítulo. Vi “Crueldad Intolerable” en inglés y me pasé la película llorando de risa, especialmente con la escena en el ascensor... Luego la vi doblada y no me hizo ninguna gracia. Pensé que quizá era porque ya me esperaba los chistes. Así que cuando la dieron vía satélite insistí en inglés: volvía a ser graciosa... Hay más casos... Fuimos a ver Scoop como fin a la guerra fría absurda. En inglés. En nuestro cine favorito, después de una cena en nuestro vip´s favorito, ese en el que presume de “tarjeta oro” y algunos camareros le miran estupefactos porque creen que realmente piensa que es especial por tenerla... Había una cola horrible , la sala estaba a tope. Y a los dos minutos olvidé que no estaba sola, a pesar del coro de carcajadas. En seguida me sorprendió la voz grave y preciosa de Scarlet Johanson, el perfecto acento británico de ese australiano... Hugh Jackman (y para que nos vamos a engañar su perfecta espalda, con la curvatura justa). Allen hace de mago de tres al cuarto, “splendini”, y de Watson de Scarlet, que es una Sherlock despistada con ayuda sobrenatural. Típicos chistes de neurótico de siempre... No se si es un thriller, una comedia romántica, una comedia a secas... Sólo que se me hizo corta, que disfruté, me reí, que se entiende perfectamente. Que es deliciosa. No se tampoco cuantas estrellas le ponen los críticos cinematográficos, nunca miro esas cosas. Todo el mundo dice que es peor que “Match point”. Yo me perdí esa en su momento, y espero con ansia la posibilidad de disfrutarla una tarde de domingo después de un sábado de baile y copas. Espero la posibilidad de disfrutarla tirada en el sofá, con todo lo necesario alrededor, vagancia, luces apagadas y buena compañía. Alguien me puede explicar por qué es más seguro que en el neceser del avión se lleven 100 ml en lugar de 150?? Y por qué es más seguro llevarlos en una bolsa estándar??. Que pasa que no hay ningún líquido peligroso que haga su letal efecto en cantidades menores a 100ml?? Y que los terroristas van a pensar: "buf que pereza, ahora tengo que sacar el explosivo de la bolsa, yo paso"?? Lo que tengo claro es que es un coñazo. No se puede llevar ninguna botella de agua de las que existen en la actualidad sin facturar, por lo visto. Así que veo un nuevo nicho de mercado: kit de 3 botellas de agua de 100ml aptas para avión. No le veo el sentido a estas medidas, no dudo que lo tengan, pero... necesito que me lo expliquen despacito. Como si tuviese 5 años. Como era la canción??: "Tengo una bolsa de plástico donde puedes meter todos tus cosméticos"... o algo así Lo quiero contar así, sin pensar, sin releer, sin nada!!! Acabo de recibir un mail desde China, alguien dejó un comentario aquí preguntando algo sobre Tokio Blues y aprovechando que me daba su dirección mail le respondí. Resulta que es un estudiante chino de español, que lee mi blog, que lo entiende, que le gusta!!! Que contenta estoy!!! En serio, es increible la sensación. Así que: Gracias Miguel y a todos los que paseais de vez en cuando por aquí!! Ya estoy oficialmente de puente aunque siga en Madrid. Pero me voy a bailar en minutos (tengo los calentadores y las zapatillas puestas y la musiquilla de la coreo rondándome en la cabeza). Cosas que me voy a llevar en la maleta: Cosas que espero traer de vuelta Arrivederci! P.S. El título es una novela de Jardiel Poncela que leí hace años. Mis enlaces a otros sitios son anémicos. Y la mayoría por “razones sentimentales” además de “estéticas” en el sentido más amplio. Remedio rápido a la situación: Leo muchos blogs. Los descubro todos por casualidad, saltando de un link a otro, hasta que algo me llama la atención. Algunos me divierten. Algunos me interesan, a pesar de que las personas que los escriben no me caerían bien teniendo en cuenta algunas de sus palabras. Pero me gusta leerlos. Otros me gustan tanto tanto tanto que me encantaría conocer a sus autor@s. Conocerlos no quiere decir saludarlos y decir “ah osea que tu eres mariquita pérez”. Conocerlos quiere decir tomar un café o un whisky, hablar, que me cuenten... sin prisas, sin máscaras, sin nicks. Llamarnos por nuestros nombres. Nunca será posible. Quizá sea mejor así. Todo esto para enlazar a varios blogs que me gustan, que suelo leer, por los que suelo pasear por diferentes motivos. Algunos ya están cerrados, pero tienen mucho que leer hacia atrás: Por cierto... el título es una provocación sobre un artículo de El País de ayer... seguiremos informando! El domingo (todavía sábado para mi) me metí en la cama y me desmaquillé a una hora a la que los periódicos del día ya están disponibles en toda España. Y con sus suplementos. Me gusta leer la prensa. Y me da la sensación de que, como pasa siempre, para que algo te llegue debes estar también en el estado de ánimo adecuado. De que otra forma se explica que haya días que no recorte ni una página y otros en que todas me interesen por alguna razón! Este fin de semana: Ya le he dicho a Kika que yo no se lo que es una mujer fatal. Carmen Posadas opina que son aquellas que “consiguen ser amadas con pasión, con desesperación, hasta la locura y sin que se les despeine el moño, es decir, sin sufrir. (...) Las mujeres fatales son frías, nunca se involucran y no se enamoran, pero en un mundo en el que todos nos hemos convertido en yonquis sentimentales nadie quiere ser únicamente amado, sino amar”. Pues eso. Que manía con que el amor duele. Lo que duele son otras cosas, que a veces van unidas inseparablemente al amor, pero otras no. Busquen esas veces en las que no va unido inseparablemente. Se lo aconsejo. A mi me gusta jugar con las palabras y también con los códigos. José María Pascual, el académico, me enseñó que somos los hablantes los que creamos los neologismos, que somos nosotros los que enriquecemos la lengua y la mantenemos viva, inventando palabrejas. Usándolas, a ver si triunfan. Nosotras hemos apostado por “tronchez” una derivación de “troncho”. Es una palabra con la que se te llena la boca. Usos de tronchez?? Por ejemplo: el artículo sobre lo mal que hablamos me pareció una tronchez. Encima del oso y el madroño hay una estrella gigantesca, Luis Miguel saca un disco de empalagosos villancicos, no encuentro nada en el super de mi barrio: solo veo turrones de sabores absurdos, hoy he dormido dentro del nórdico de invierno, la ropa se escarcha por las noches en el tendedero, y ya han venido los reyes al diario tigrés... no se lo que opinará el corte inglés pero todo huele a navidad y solo es noviembre!!! Y las entradas de Quique quemándome en las manos, y los planes. Los reencuentros. Estoy a punto de olvidar mi intenso dolor de cabeza! Vi este cuestionario en el blog de Mia, al que llegué por casualidad. Mía cumple años el mismo día que yo. Otra casualidad. Ella lo respondió con los Beatles. Es más fácil así. Pero quise probar si conseguía darle sentido con los títulos de Quique González. Porque de antemano parecía imposible. Algunas respuestas (como la primera, sin ir más lejos) están traídas por los pelos, pero otras encajan realmente bien. Me parece curioso. 1 . ¿ Eres hombre o mujer?: Miss camiseta mojada 2 . Descríbete: Personal 3. ¿Qué sienten las personas cerca de ti?: día de feria 4. ¿Cómo te sientes?: avión en tierra 5. Donde quisieras estar ahora: Fiesta de la luna llena 6. ¿Cómo eres respecto al amor?: Kamikaces enamorados 7. ¿Cómo es tu vida?: 8. ¿Qué pedirías si tuvieras sólo un deseo?: Todo lo demás 9. Escribe una cita o una frase famosa: 10. Cómo eres respecto a la soledad: A veces se me olvida 11. Tu recuerdo más latente: 12. Tu sueño más recurrente: con vistas al mar 13. Una imagen triste: ayer quemé mi casa 14. Una imagen del futuro: suave es la noche 15. Ahora despídete: permiso para aterrizar Lo respondí hace tiempo, pero lo cuelgo ahora, con la resaca de un conciertazo (la crónica está donde siempre) en el que sonaron algunas de éstas. No se como está la cuestión “Alejandro Sanz” ahora mismo. No se si es autor reputado, músico reputado, producto, antiproducto, si está en las últimas... No lo se. A mi el primer disco de Alejandro Sanz no me gusta nada. Aunque aquel “completamente loca” fue años después la señal de que habíamos entrado en ese bar... El primero no me gusta nada, el segundo algo... En el tercero había una canción que me daba la vuelta. Que me ponía los pelos de punta. Luego llegó el corazón partío. Acabé hartándome de tanto que se repitió. Me han contado la teoría que cada vez me parece más razonable, de que Alejandro Sanz hace las canciones tan raras para ver si sigue habiendo gente con ganas de imitarlo. Como Diego Martín. Que se pasa de burdo, que imita no solo su estilo musical sino incluso los gestos. Hasta el punto de que mi madre, observadora poco atenta de estos asuntos, se ha dado cuenta entre sudoku y sudoku... Las imitaciones siempre son peores, siempre, siempre siempre. NO hay manera de cambiar esta norma, de ser una excepción. En cada disco hay al menos una canción de Alejandro Sanz que justifica la inversión. Para mi en este caso es “en la planta de tus pies”. Aunque hay otras. Vuelve a tener mucho que decir. Muchas ganas de sacar demonios fuera. De desnudarse. Se desnuda y parece que se está vistiendo. No está mal. En torno a las diversas infidelidades, a cosas que están acabadas y uno se empeña en fingir que no. A la manía que tenemos de seguir pegando el jarrón chino que se rompió en pedazos en algún punto. Hay cosas que no tienen arreglo, solo prórrogas, duren esa prórrogas lo que duren. En la planta de tus pies... “antes roto que doblarme, antes muero que dejarte” “yo no bailo con princesas, pero te haré reina del baile” “estoy a punto de romperme porque me gustas con coraje” “mira que te lo advertí que te metes con quién no sabes” “yo te invito a ese lugar donde el amor no se equivoca”. Todo cantado desde el fondo de ese pecho, con ese estilo tan personal. Con la seguridad en uno mismo. Él sabe que cuando se trata de hacer canciones tiene la varita. Aunque a veces nos cueste reconocérselo solo porque tiene unos ojos que hablan, que brillan, porque algunas quinceañeras llevan camisetas con su cara, porque vive en Miami y habla un poco “Spanglish gaditano” diciendo “este...” todo el rato... Porque ha triunfado haciendo lo que le da la gana... y eso molesta. El primer single en cambio no me gusta nada. Por compensar lo mucho que me gusta “en la planta de tus pies” Dice Lady K que Paco Cifuentes cantó el sábado “Collage” y que le gustó lo del “acantilado de comic” y yo pensé: a) la letra ha cambiado desde el lunes b) o bien estoy más sorda que una tapia. (no neguemos que esto es lo absolutamente probable) Porque yo entendí “en un acantilado de Conil”. Aunque quizá entendí Conil porque me dio la gana entender eso. Porque cuando estuve este septiembre, por fin en Conil, por fin en la costa gaditana, me pasó una cosa muy curiosa, o una tontería. El primer día llegamos sobre las 8, a las 8 en septiembre no hace sol y yo llevaba muchas horas seguidas conduciendo. Pero me dio igual. Tiré las maletas en cualquier lado, me puse el bikini y me lancé a la playa. Al bajar por una de las cuestas fui encontrando piezas de un puzzle, abandonado, descolorido, piezas esparcidas como si alguien las hubiese tirado por la ventana. ¿Lanzadas de desesperación? Me parecieron parte de un mensaje. Una de mis teorías (tengo muchas, todas absurdamente prácticas) es la “teoría del puzzle” que dice que si no entiendes algo es que te faltan piezas por encajar, es que aun no ves la imagen completa, es que tienes que seguir buscando. A lo mejor esas piezas me estaban avisando de algo, o a lo mejor no era un puzzle y era un collage. Pequeños trozos de cosas pegados sin orden aparente, solo para hacer bonito... A lo mejor no había nada que interpretar, nada que entender. Nunca fui Hercules Poirot, tampoco exactamente Hastings. Se me daba mejor hacer de la condesa Rosakoff, pero ya no me apetece ser ningún personaje, juntar ninguna pista... El primer día de mis vacaciones encontré piezas de un puzzle que marcaban el camino al Atlántico. Me bañé en aquella playa casi vacía, atardeciendo pensando en aquellos trocitos de cartón cortados caprichosamente por alguna máquina industrial. Entonces todavía no sabía que yo también puedo ser una pieza de un puzzle más grande. O como dice esa canción de un collage... Así que si el acantilado es de comic me parece fantástico pero para mi será de Conil. Tengo aun uno de esos trocitos en algún lado y una foto asomada a un acantilado, y una de un faro encendiéndose y girando, empezando su cadencia de 12 segundos de oscuridad, y otra de mi piel muy morena y una de mis pies pequeñitos puestos en punta como los de una bailarina de clásico, y una de mis hombros y una de... todas esas fotos son también un puzzle de mi o un collage de mis vacaciones, o la prueba del crimen... Me han regalado una manteca corporal de lush. Lush es una tienda que debería estar prohibida. O ser gratis. Pero entonces no sería una tienda. Hay 2 en Madrid, yo siempre voy a la de Fuencarral. Entrar en lush es otra forma más de demostrarme a mi misma que soy capaz de controlar mínimamente todas mis compulsiones. No me dan comisión así que puedo decir que es cara y vende el rollo este de que no experimentan con animales y que todo es “natural” y muy políticamente correcto. Es carísima. Pero deliciosa. Me da igual donde lo prueben: todo huele de maravilla, tiene un aspecto precioso... Todo huele como si supiese bien y le da a uno cientos de ideas sobre como usar sus productos. Incluso para los que no tienen ninguna imaginación... hay una cesta de regalo de 32 euros indicada (como los medicamentos) para regalarle a alguien con quien te gustaría ducharte. También tiene productos para hombres, por cierto, y no hace falta ser metrosexual, ni ubersexual ni nada... Una tarde lluviosa. Estoy contenta. No me deprimen estos días. Acabo de tomarme un café. Suena “Tristeza”. Es la mejor canción con diferencia del mini-lp de Iván Ferreiro. Es otra de esas que se escucha por todo el cuerpo. Que afectan sutilmente al humor. Hay muchas frases que añadiré a mi cuadernito solo en esta canción. Bueno, hay dos. Dos frases en la misma canción es mucha tela. La he repetido muchas veces. Tristeza ha sonado muchas veces seguidas. Ivan Ferreiro tiene la increíble capacidad de crear atmósferas en las canciones. Suele conseguir transportarme. Logra también que asocie su música a momentos concretos de mi vida. Escucho “Fecha Caducada” y vuelve a mi aquella noche de invierno, también lluviosa, pero fría, muy fría, la escasez de luz en aquella sala tan pequeña. Él dándome la espalda, yo dándole la espalda a él, no se bien, disimulando. Pegaba mi nariz a una ventana muy pequeña, casi un ojo de buey, en una puerta metálica por la que se colaba el viento. Estábamos en un piso muy alto. La moqueta era azul. Nadie podía enterarse de nada, así que no nos mirábamos mucho a los ojos allí dentro. Aquel día estaba triste, ya no recuerdo por qué, pero no tenía que ver con él. (...) Duró muy poco. Tenía fecha desde el principio. Febrero. No hubo despedidas difíciles, no hubo dramas, nunca hubo dramas. Era algo poco importante “llegar a nada...”. Los dos necesitábamos cosas sencillas y sin peligro (sin peligro del interno). Pero cuando suena “fecha caducada” recuerdo aquel día con absoluta exactitud, aquel y muchos otros con él. Nunca se propuso dejarme huellas imborrables... Lo mismo pasa con “te echaré de menos” con “años 80” con “promesas que no valen nada” con “M”. Todas me llevan al pasado, a buenos momentos en el pasado, con personas diferentes, me ayudan a conservarlos en formol, con todas las cosas que intervienen en los recuerdos, todas esas cosas absurdas, los sabores en las bocas, los olores, el color de la ropa, la carne de gallina... Ivan Ferreiro me permite darme cuenta de lo que a veces se me olvida: de la suerte que tengo, de lo inmensamente feliz que he sido a veces, de que hubo quien hizo muchas cosas para conseguirlo, cosas pequeñitas, pero bien hechas. Aunque luego acabase, aunque se marchasen o me marchase. Aunque las rectas que se cortaron se prolongasen hasta alejarnos. Ivan Ferreiro también me permite confiar en el futuro. Sigue haciendo canciones, para que yo pueda rellenarlas con recuerdos. A mi no me parece triste Ferreiro, ni siquiera cuando canta “tristeza” De algún modo pone banda sonora a las cosas buenas y eso implica que no es triste. Es invierno y ya casi nada me parece triste. Un pronóstico, una sugerencia, una petición??: “Tristeza” es una canción para bailar pegada. Muy pegada. Muy despacio. A oscuras. Girando. Respetando la norma no escrita de que bailar es bailar, luego ya veremos. Luego, eso luego. Girando y girando lentos. Como si todo fuese perfecto, aunque todo vaya mal. Como si esto no fuese otra cosa totalmente diferente. “La noche es mágica también...” Y esta noche me apetece bailar contigo así. P.S. Esto forma parte de un texto muy largo, demasiado largo y demasiado personal. La parte que falta cuenta un recuerdo. En los recuerdos hay detalles absurdos y sin importancia pero que no podemos evitar que se queden grabados como el menú del día de la cafetería de abajo.... o cosas así. Empecé esto escuchando a Ivan Ferreiro, luego me pasé a Piratas. Se me fue la mano y la cabeza. Siempre me pasa esto con él. Traté de arreglarlo luego, de escribir algo más ortodoxo, pero todo me parece peor... Así que he quitado lo accesorio para el resto, tratando de que nadie diga cosas como “y a mi que me importa” y deje de leer. Aunque claro, todo esto tampoco importa en realidad. Alguien llegó hasta aquí?? El texto original es del 4 de noviembre. Mañana es el gran día. Anoche ya calentábamos el ambiente “fijando ciertas líneas de acción”. Tiembla Madrid “la nuit”, tiembla porque vuelve el biplacismo y el pincho alineado para la banqueta. El que avisa no es traidor. Y si no que se lo digan a los “cuerpos y fuerzos” de seguridad municipales. En fin.. anoche llegué a casa después de tanta tontería (de la buena), justo para escuchar la deliciosa entrevista que Eva Hache hizo a Martirio. Eva se limita a decir cosas como “¿qué tal?”, “el disco se titula...” o “que bueno, que bueno”. Si el invitado es Antonio Orozco el resultado es un desastre. Si es Martirio... ya lo he dicho, delicioso. Volviendo al biplacismo: llevo toda la mañana perdiendo el tiempo, o haciendo gestiones (con G de gestión, recordemos), aunque el MP3 con música pre D.O. de Navarra ayuda a sobrellevarlo: Que impaciencia más tonta. Ya sé que me voy a poner!!! Aunque quizá no seamos “Par negro pasa” que parece que la otra pata de la banqueta piensa apostar casi todo al rojo!!! Ya hace mucho de aquel estreno de desayuno con diamantes (nosotras) y cebolla caramelizada, que nos tuvo 4 días sin poder borrarnos esa sonrisa de la boca. Y esto es en serio. Nos pasamos todo el tiempo intentando que alguien entendiese qué nos ocurría. Es imposible. Ese vínculo sigue ahí. A veces nos miramos y no podemos evitar recordar cosas como: el cava, mini-yo, labio-chorizo, el rodillismo, cómplices en un coche y miradas por el espejo retrovisor, el santo varón, el hombre “marina d´or”, el chico del collarín, la zona vip de but, los cambios estratégicos de sitio en changó. La luz del aura, el aura a secas, las puertas de 3 coches abriéndose para llevarnos a dónde quisiéramos, el tape funky y la madre intérprete, todos o ninguno, los lametazos, ese concursante de gran hermano preguntándose que hacíamos nosotras allí.... Biplacismo es la corriente o tendencia de las dos plazas. El biplacismo empezó en una fiesta de cumpleaños. Mi cumpleaños. A las 9 de la noche se borró todo el mundo de la lista, por causas muy “al salir de clase”. Todo el mundo menos Sonia y yo. Decidimos seguir con el plan original a pesar de todo. Avisé a nuestro organizador de las bajas y pareció extrañamente aliviado.Así empezó. El resto es historia. Fue una fiesta increíble, surrealista, tuvo de todo, es imposible contarlo aquí.Los que se borraron de la lista viendo nuestras caras del lunes decidieron que había que repetir, pero esta vez con ellos. Y nosotras decidimos que NO. Que ahora que todos querían un transbordador espacial nosotras teníamos un cohete biplaza. Y biplaza sigue siendo. Cada cierto tiempo salimos solas. Siempre el mismo plan inicial, cada vez una noche diferente y brillante. Lo único que está claro es que cenaremos en un vips, que pediremos dos fundy filadelfia, que beberemos rosado (D.O. Navarra, que es el único rosado en la anémica “bodega” del vips) y que desayunaremos juntas, solas o acompañadas pero juntas. No salimos a ligar, no salimos a conocer gente, no salimos a bailar, no salimos a emborracharnos (aunque siempre acabamos haciendo de todo un poco). Salimos a lucir el aura por los sitios más in de Madrid, dónde nuestro exprofe de baile nos lleve. Él pone el sitio y nuestro nombre en una lista. Nosotras hacemos el resto. Y el resto siempre es grande. Alguien dirá: vamos que salen de copas. Pero no es eso, en serio. Salimos de copas muchas veces. Con otra gente además de nosotras (grande ese halloween último y los cuernos de diablesas). Nos divertimos mucho, siempre. Nos divertimos de copas, de café, en el gimnasio, sentadas en un banco, esperando un autobús... Pero el biplacismo es otra cosa. Es algo muy muy diferente. Sólo viéndolo se entiende. Sólo siendo testigo del aura, la banqueta, las alineaciones planetarias, el pincho, par negro pasa, el poder de dos... sólo viendo eso se entiende.La fotos son 4 momentos con historias tontas del biplacismo. Este viernes decidimos que somos claramente chicas OOT. No, no me sobra una O. OOT quiere decir “Out of Trendy”. Porque no llevábamos minifaldas vaqueras, cinturones trenzados ni ningún tipo de accesorio, complemento o prenda dorada en nuestra indumentaria. Hicimos un montón de fotos. Sin ton ni son (ventajas de lo digital) desde todos los ángulos. Para recordar cada tontería. En la mayoría se nos ven las sonrisas luminosas. Pero he elegido estas 4, y no se por qué. Bueno, creo que sí lo se... Me dan excusas para contar 4 historias. Porque le dije a Nata que lo contaba aquí. Y ya sabéis que procuro cumplir lo que prometo... El primer día de frío y viento en Madrid. Quedamos para comer a horas intempestivas. Un menú de mediodía a media tarde, con la ironía por bandera. Una tarta de plátano que no sabe a plátano y sí a E-567 y uno de los cortados más asquerosos que he tomado en los últimos años. Eso por no hablar del resto del menú... Caminamos por princesa hasta Plaza de España, a tomar un café en un Starbucks. No se por qué me gustan los Starbucks, la verdad. Tomo siempre el café latte, ice si tengo calor, (café con leche para los amigos) y le pongo canela y azúcar moreno. De camino dos policías a caballo, entrenando con ellos. A Nata le encantan los caballos. No os imagináis cuanto le gustan. A mi me parecen muy bonitos, sobre todo si son oscuros. Así que nos quedamos a mirar. Uno de los jinetes obligó a su animal a subir por una rejilla del metro, y las dos patas traseras quedaron enganchadas, el caballo tenía las patas metidas hasta la rodilla. Se quedó muy quieto. Asustado pero extrañamente tranquilo. No como el policía que estaba histérico. En seguida llegaron refuerzos que se bajaron de una furgoneta. Uno de los nuevos dijo textualmente: “Una radial. No me puedo creer que no haya ninguna obra por aquí cerca”. Irónicamente esta experiencia nos ha hecho comprender que el tramo con menos obras de Madrid va de la Plaza de los Cubos a un punto de la Gran Vía. Por lo menos en este momento. Natalia ya estaba fuera de sí. Tiene una rabia escondida que sale a flote como el gas en una botella de cava bien agitada. Sin control. Da igual lo que le digas en ese momento. Solo estalla y luego piensa. Así que hubo un momento en que yo temí que la detuvieran por desacato. Un espontáneo decidió que con una barra de hierro se podía ayudar al caballo a sacar las patas de ahí. Por el razonamiento de que lo que entra sale. Olvidando quizá que un caballo es un ser vivo, que tenía las patas desolladas y ensangrentadas y que le dolía. Hurgaron con la barra de hierro y el animal por primera vez se movió. Bruscamente, agravando su dolor. Daba mucha pena mirarlo a los ojos enormes y negros y verlo sufrir. Éramos, a esas alturas muchos los que observaban lo que se cocía. Nata empeoraba y otro de los refuerzos, no el de la radial, nos pedía que nos alejásemos, así que nos fuimos a por el café. Al volver solo quedaban restos de sangre en el cemento y un trozo de la rejilla roto. Parece que al final en alguna obra les prestaron una radial. Supongo que el caballo no volverá a patrullar por la calles. Era una yegua, en realidad, así que como dice Natalia quizá la dediquen a la cría. No sé nada de caballos pero ella me contó que confían ciegamente en sus jinetes o en el jefe de la manada si son salvajes. Y ya se sabe que la confianza es eso que se da gratuitamente y se recupera con dificultad cuando se pierde. Supongo que en los caballos pasará lo mismo. Ver llegar los trenes oírlos rugir veloces hacia mi. Como los primeros espectadores de aquel cine parisino. Temiendo que me atropellen, que me pasen por encima. Sabiendo que estoy a salvo, pero temiendo igualmente. Dolor de cabeza Jaqueca Luces brillantes Demasiado brillantes La química excesiva de mi cerebro haciendo de las suyas... Bourbaki no es un santo. Era un grupo de jóvenes matemáticos franceses. Pero en la facultad de Ciencias de Valladolid los jóvenes matemáticos se han tomado literalmente el mandamiento de “santificar las fiestas”. Me encanta esa forma de verlo. Mi hermana me lo contó cuando empezó la carrera, hace siete años. Desde que la ha terminado sigue yendo a la fiesta. Sigue cumpliendo las tradiciones punto por punto. Son muy pocos: unos 20 alumnos en primero que se van reduciendo en los sucesivos cursos. Pero bien organizados. Juegan un partido profesores-alumnos. Hacen un desayuno con orujo. Hasta ahí todo normal, como cualquier celebración en el reino: fútbol y alcohol a cualquier hora. Pero además tienen un profeta. Uno de los estudiantes. Es el encargado de las rogativas. Las rogativas son como una especie de rosario, pero en vez de “ora pro nobis” dicen “deriva pro nobis” y se meten con los profes. Haciendo sangre en pleno vestíbulo de la facultad. No pasa nada. Es humor inteligente, por cierto. Hacen camisetas con símbolos matemáticos. El año pasado estamparon un muñeco muy gracioso con el cuerpo como un “Pi”, pero mi favorita sigue siendo aquella en la que decía “No existen límites” en lenguaje matemático... La de este año aun no la he visto. Por la noche queman al santo y le arrancan pelos (cordones de lana). Cada pelo es un aprobado, uno tiene que atarse el pelo a la muñeca y no quitárselo hasta que apruebe o se rompa, lo que primero pase... Después de la hoguera todo vuelve a ser muy español: ir a un bar de copas a tomar copas y bailar y hablar y reírse y besarse... Mi padre opina que se debería poder hacer la comunión por lo civil. Estoy de acuerdo. Un niño de 9 años tiene derecho a disfrazarse de marinero, ser el protagonista durante un día, recibir regalos... crean o no crean sus progenitores en Dios en Alá o en la Reencarnación. Lo mismo pasa con los entierros... Lo de las bodas ya ha mejorado mucho, pero siguen montando mejor el numerito los del alzacuellos. El caso es que me gusta San Bourbaki porque se han inventado un rito, una tradición. Lo han hecho bien, divertido, con sentido. Nuevos nichos de mercado: comuniones y confirmaciones por lo civil. La puesta de largo, vamos. Eso que tienen todos los pueblos y tribus del mundo. Un momento en que se celebra el paso a la edad adulta... Escuché que en la dictadura de Pinochet torturaban a los presos inyectándoles a la vez excitantes y sedantes. Que el cuerpo no podía soportar el sufrimiento de recibir continuamente órdenes y sensaciones contradictorias. Se me puso la carne de gallina. Entendí demasiado bien... Hoy soy presa política de mi insomnio recurrente. Y de las cosas que tomo durante el día para seguir funcionando. Duermo poco. En general duermo poco. Con 5 horas estoy como una rosa. Con 10 me levanto cansada. Cansada de dormir. Dolor de huesos. Duermo poco y estoy acostumbrada. Pero a veces duermo menos. A veces son las 6 de la mañana y sigo despierta, pero agotada. Los párpados pesados, algo al fondo diciendo que necesito dormir y algo más al fondo impidiéndolo. No se trata de preocupaciones, de darle vueltas a ninguna cosa en ninguna parte. Es puramente fisiológico, es hereditario. Es un asco. Llevo 5 noches durmiendo menos de dos horas. Llevo 5 días andando como un cadáver. Con las ojeras hasta los pies, y un dolor sordo recorriéndolo todo. Llevo 5 días en estado de pre-desconexión. No funciona NADA. Cualquier cosa que se le ocurra a cualquier persona en el mundo no funciona. Simplemente sigo despierta. Es por mi insomnio que no soporto los relojes que hacen ruido, los que suenan tic-tac tic-tac todo el tiempo, ni los que dan campanadas, ni esos en los que suenan alarmas. El móvil en la mesilla. No mirar la hora. No querer saber la hora. Y necesitar saberla a la vez. Intuir que es asquerosamente tarde. Molestar a todo el mundo aunque intente que nadie se entere. Dejar que pasen las noches. Haciendo cosas que no me obliguen a pensar demasiado. A estas alturas mis neuronas han desconectado sus sinapsis. Todas las sinapsis. Sobre todo las que dan la orden de entrar en fase REM. Demasiado dolor de cabeza incluso para tener duermevela. Había una película. Pienso ya desconectado. De alguien que llevaba muchos años sin dormir. Un actor que adelgazó infinitos kilos para interpretarla. No se, la alquilamos un viernes. Me quedé dormida en el sofá. Hecha un ovillo, con la cabeza apoyada en un reposabrazos demasiado alto para mi cuello corto Me fui escurriendo por aquel sofá gigantesco, encogiendo las piernas largas, encajándolas entre el cojín y el respaldo, notando la agradable sensación de bajar rodando por esa pendiente... Alguien me puso una manta por encima y dejó la tele encendida al terminar todo, para que el silencio no me despertase. Para que siguiese habiendo voces monótonas sonando al fondo de mi cabeza, mezclándose con mis sueños. Tenía una nota al despertar. Eran las 6 de la mañana. Entonces vi charada. Otra vez. La había sacado de la biblioteca por la tarde. Luego empecé “El lado frío de la almohada”. Todo estaba en silencio y yo descansada. Socorro! Sólo quiero dormir un rato. Sólo quiero que deje de dolerme. Queda menos para el fin de la enésima crisis. En media hora sonará mi despertador. Una canción de días soleados. También odio los “pipipipipi” agudos. Desisto. Me entrego. Prueba no superada. Pero queda menos. Rendiré al insomnio por agotamiento. Voy a tomarme un café y a meterme en la ducha. Tengo frío y un bostezo incontrolado, y jaqueca y muy poquitas ganas de hacer nada. P.S. El cartel es de otra peli. En la que Al Pacino es un poli que viaja a Alaska y con la luz perpetua no puede dormir... y el asesino juega con él y su mente juega con él y la vigilia va empeorándolo todo... Y el título un verso de Benedetti. |